Porque el amor de Cristo nos constriñe. 2 Corintios 5:14.
Cristo se deleitó en el
ardiente deseo de María de hacer bien a su Señor. Aceptó la abundancia del
afecto puro mientras que sus discípulos no lo comprendieron ni quisieron
comprenderlo. El deseo que María tenía de prestar este servicio a su Señor era
de más valor para Cristo que todo el ungüento precioso del mundo, porque
expresaba el aprecio de ella por el Redentor del mundo. El amor de Cristo la
constreñía. La excelencia sin par del carácter de Cristo llenaba su alma. Aquel
ungüento era un símbolo del corazón de la donante. Era la demostración exterior
de un amor alimentado por las corrientes celestiales hasta que desbordaba.
El acto de María era
precisamente la lección que necesitaban los discípulos para mostrarles que la
expresión de su amor a Cristo le alegraría. El había sido todo para ellos, y no
comprendían que pronto serían privados de su presencia, que pronto no podrían
ofrecerle prueba alguna de gratitud por su grande amor. La soledad de Cristo,
separado de las cortes celestiales, viviendo la vida de los seres humanos,
nunca fue comprendida ni apreciada por sus discípulos como debiera haberlo
sido…
Su comprensión posterior les
dio una verdadera idea de las muchas cosas que hubieran podido hacer para
expresar a Jesús el amor y la gratitud de sus corazones… Cuando ya no estaba
con ellos… empezaron a ver cómo hubieran podido hacerle atenciones que hubieran
infundido alegría a su corazón. Ya no cargaron de reproches a María, sino a sí
mismos. ¡Oh, si hubiesen podido recoger sus censuras, su presentación del pobre
como más digno del don que Cristo! Sintieron el reproche agudamente cuando
quitaron de la cruz el cuerpo magullado de su Señor.
La misma necesidad es
evidente en nuestro mundo hoy. Son pocos los que aprecian todo lo que Cristo es
para ellos. Si lo hicieran, expresarían el gran amor de María, ofrendarían
libremente el ungüento, y no lo considerarían un derroche. Nada tendrían por
demasiado costoso para darlo a Cristo, ningún acto de abnegación o sacrificio
personal les parecería demasiado grande para soportarlo por amor a él.