Editorial

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2023-11-21 | Por DS

Norma Otilia

La alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, amenaza. Sin ella, dijo, Morena no podrá ganar ni la alcaldía, ni la diputación federal, como tampoco la diputación local.

Ante la noticia de que está siendo investigada por el partido guinda, con base en una denuncia presentada en su contra por los videos que se filtraron de un encuentro con un líder delincuencial que opera en la Zona Centro y Montaña Baja, la ex diputada puntualizó que su “marca” está posicionada y tiene méritos propios sin los cuales el partido lópezobradorista difícilmente retendrá la presidencia de la capital del estado.

Cree que su grupo político es contrapeso y será necesario en la elección de junio de 2024.

Norma Otilia Hernández se registró hace dos semanas como aspirante al Senado de la República por Morena, pero ayer anunció que tiene un plan B, el cual consiste en reelegirse en la presidencia municipal de Chilpancingo, en caso de que su posicionamiento sea insuficiente para lograr su plan A.

¿Que tal? Ver para creer. Parece que la alcaldesa carece de la mínima formación política y pretende forzar los tiempos y las formas, ignorando o pretendiendo ignorar que en ese mundillo en el que se mueve hay reglas no escritas que no se violan, so riesgo de pagar las consecuencias.

¿El partido cuyo lema es “No mentir, no robar y no traicionar”, y cuyo líder moral gobierna este país, permitirá acaso que una persona cuyas razones para desayunar con un líder delincuencial aún se ignoran, figure en la siguiente elección?

Norma Otilia se ha convertido para Morena en una afrenta político-electoral. Alguien le debe decir que por lo menos mientras no se aclare si situación, y se deslinden responsabilidades, debiera ubicarse y centrarse en sacar adelante su administración municipal, en lugar de andar en eventos públicos de su partido y mucho menos de la precandidata presidencial.

El hecho de que haya una denuncia para que se investigue su conducta política y moral, al margen de si cometió algún delito de tipo penal, es prueba de que Morena está buscando sacudirse a Norma Otilia.

La ex diputada local y quien fue parte del ya casi desaparecido grupo de Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, se ha vuelto si no indeseable, sí incómoda. Y no es para menos. Cualquier grupo político que la arrope en automático cosechará parte de su desprestigio.

Hasta la fecha, al alcaldesa sigue afirmando que no cometió ningún delito, pero por su investidura como servidora pública, como cabeza de un gobierno municipal en la capital del estado, sí tiene mucho que explicar no únicamente a sus gobernados, sino y sobre todo a sus correligionarios.

Veremos qué determina Morena de la querella que se interpuso en su contra, para que se revise su actuación. Pero por lo pronto ella amenaza, sintiendo pasos en la azotea.