Editorial
Trabajo mata grilla
“Trabajo mata grilla”, dijo ayer la senadora con licencia, Beatriz Mojica Morga, en su encuentro con integrantes de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en Chilpancingo, encabezada por el empresario Héctor Salazar.
Ellos le pidieron que se impulse el desarrollo de la Zona Centro, que pese a ser la capital del estado la sede de los poderes locales, es también una de las más atrasadas en cuanto a crecimiento, desarrollo y oportunidades, así como la más violentada, y con grandes retos por delante, sobre todo lo relacionado con la disposición final de los desechos sólidos y agua potable.
Beatriz habló de la importancia de continuar con la cuarta transformación, siempre de la mano de los sectores productivos del estado de Guerrero, así como de los liderazgos políticos, empresariales, profesionales y sociales.
Debido a que el Movimiento de Regeneración Nacional es eso, un movimiento nacional, plantea una constante interlocución entre gobierno y sociedad, lo cual implica que se establezcan gobiernos de puertas abiertas pero, particularmente, gobiernos de territorio, no de escritorio (Evelyn Salgado dixit).
El hacer un trabajo a ras de suelo y tener cercanía con la población, es lo que debe distinguir a los gobiernos de Morena, aunque obviamente no siempre se cumple esta premisa, razón por la cual el partido debe hacer una selección de coordinadores estatales, distritales y municipales atendiendo esta premisa de “trabajo mata grilla”.
No hay quien trabaje lo suficiente que no pueda superar sus propias limitaciones. De nada sirve venir de las mejores escuelas del país y del mundo, si le da prurito mezclarse con la prole, con los chairos, con los que trabajan día con día para ganarse el pan de cada día, en las calles, en las fábricas, en el campo, en el comercio, en la empresa.
Beatriz dijo que el trabajo permanente ayuda enfocarse en lo verdaderamente importante: trabajar y mantenerse cerca de la ciudadanía.
¿Y la grilla, la guerra sucia? –le cuestionaron. Pues nada. Beatriz Mojica no pierde el tiempo en nimiedades. Incluso ni siquiera apunta a nadie dentro de Morena. Siempre que le preguntan suele decir que la guerra sucia viene del PRI, de la derecha.
No sabemos si lo diga con doble sentido, por aquello de que los priístas andan arropando a la ex consejera jurídica, Esthela Damián Peralta. Pero da el caso de que en ningún momento a lo largo del proceso interno, la senadora guerrerense se ha enfrascado en dimes y diretes de ningún tipo.
Y bien hace, pues dice otro refrán que hacerle caso a los tontos, es engrandecerlos. Es darles la importancia que no tienen. Es detenerse a gastar pólvora en infiernitos. Es desenfocarse de lo verdaderamente importante: el proyecto por Guerrero que habrá de construirse desde 2027 y hasta 2032. De eso dependerá todo para los guerrerense y Beatriz lo sabe. Por eso, no ha lugar el pleito y la denostación. Trabajo mata grilla.