La rebelión

La rebelión

30 de julio de 2026 | Por DS

Editorial

 

La rebelión

 

Algo huele mal en el proceso interno de Morena, con el Partido del Trabajo demandando piso pareja y exigiendo que no haya dardos cargados en la encuesta que aún no se realiza y de la que aún no hay fecha. Y con la ex consejera jurídica, Esthela Damián Peralta, diciendo que “probablemente”, la encuesta se aplique en septiembre para definir al coordinador estatal de la Cuarta Transformación.

En primer lugar, conviene preguntarse ¿cómo es que Esthela Damián sabe los tiempos en que sea plicará la encuesta, si la presidenta del partido, Ariadna Montiel ha dicho que no hay fecha para ello? Y también es importante cuestionar ¿por qué esa fase del proceso se prolongaría un mes más, concediendo todo el mes de agosto para que la pre pre campaña se siga desplegando?

Sobre todo, porque la mayoría de los aspirantes no comenzó el 22 de junio a moverse por el estado. Al contrario, Esthela Damián renunció a su cargo como consejera jurídica en abril y el 1 de mayo ya estaba en territorio guerrerense, previo anuncio de su llegada y previo aplausos y algabaría de todos los priístas que se sumaron a su causa. Ella lleva, entonces, 3 meses en territorio, en franca campaña por la coordinación estatal.

Cierto, es la que menos tiempo tiene porque su carrera política la ha hecho básicamente en la Ciudad de México. Pero 90 días deberían ser más que suficientes para que alguien dé a conocer su proyecto y sus aspiraciones políticas, a sabiendas de que -como le dijo Ciro Gómez Leyva- es imposible que una recién llegada al territorio local pueda competir contra quienes ya llevan decenios gastando el huarache. Para eso necesitaría toda una vida, y el ejemplo más claro lo tenemos con el diputado local Pablo Amílcar, quien también llegó a Guerrero en 2015 como turista político, y fue un fiasco. La gente simplemente nunca se identificó con él, y sigue sin identificarse.

A su vez, en el marco de sus responsabilidades como senadores, tanto Beatriz Mojica como Félix Salgado Macedonio tienen desde que asumieron sus cargos, en septiembre de 2024, haciendo trabajo en territorio.

Otros actores políticos, como Ivan Hernández Díaz, llevaba nada más y nada menos que 6 años como delegado de los programas sociales del gobierno federal (4 en el gobierno de AMLO y 2 con Claudia Sheinbaum), manejando a los cientos de servidores de la nación y visitando todas las regiones y municipios.

El rector de la UAGro, Javier Saldaña, ni se diga. Se mueve tanto en el ámbito universitario como en el ámbito político, tanto nacional como local. La alcaldesa con licencia de Acapulco, Abelina López, si bien su ámbito de influencia es el puerto, su exposición mediática la hace conocida por la mayoría de los guerrerenses. El diputado Pablo Amílcar, también viene de una larga trayectoria política en el territorio de Guerrero, habiendo sido el primer candiato a gobernador por Morena en 2015. Y así cada uno de los aspirantes ha tenido su tiempo de trabajo y reconocimiento local. Con excepción de un militante que se registró, el resto está o ha estado en el servicio público y, por lo tanto, 30 días para realizar asambleas era tiempo suficiente para ellos. Pero, como citó ayer el petista Wences, todo indica que hay dardos cargados y piso disparejo.