DESPEJAR
La cosecha política de Beatriz Mojica
MISAEL TAMAYO NÚÑEZ
Hay tiempo para sembrar y tiempo para cosechar. Y cada quien cosecha lo que siembra, esa es la ley que rige este plano de la existencia. Nadie puede cosechar lo que antes no ha cultivado. Tampoco nadie puede sembrar una cosa y esperar cosechar algo distinto. Midá kenégued midá, medida por medida, dicen los hebreos en uno de sus principios.
Y para la senadora con licencia, Beatriz Mojica Morga, la semana que concluye fue una semana de cosecha. Liderazgos, organizaciones de productores, transportistas y tres ex presidentes de izquierda, se sumaron a su proyecto, firmando el compromiso de luchar por la cuarta transformación y la defensa de la soberanía.
Mientras Félix Salgado Macedonio encabezaba en Taxco una asamblea informativa junto con la presidenta del partido guinda, Ariadna Montiel Reyes, en la que se hizo un llamado concreto a la unidad y a la defensa del proyecto de gobierno que proyectó y lanzó el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, junto con millones de hombres y mujeres progresistas, y que hoy está consolidando la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, una de las mandatarias más queridas y reconocidas del mundo; mientras eso sucedía en la Ciudad Platera, la consejera nacional de Morena, Beatriz Mojica Morga, cosechaba en la Costa Grande el reconocimiento a su trayectoria política, su capacidad, su preparación académica, su desempeño impecable en el servicio público y su limpio camino en este tortuoso mundo de la política.
En Atoyac, la ex presidenta y ex diputada local por el PRD, Yanelli Hernández, expuso: “Recuerdo perfectamente la primera vez que la vi en 2011, colaborando en el gobierno del estado. Ahí me di cuenta del gran liderazgo de hoy. Una mujer que sabe caminar, que se ha preparado durante muchísimos años. Muchos rostros que hoy ves aquí, querida Bety, te recuerdan con cariño, con aprecio, pero también con mucha esperanza”.
Desde San Marcos, en la región de la Costa Chica, acudió también el dos veces ex alcalde Tomás Hernández Palma, para sumarse a su proyecto e invitarla a que conozca a los sanmarqueños que se sumarán a este equipo, lo cual podría suceder el próximo domingo.
Beatriz Mojica también recibió el respaldo de “Un nuevo horizonte para Guerrero”, una de las organizaciones de transportistas más grandes de la entidad, dirigida por Rogelio Hernández Cruz.
Ahora bien, cabe aclarar que todos estos cuadros políticos son parte del Grupo Aguirre, y hace cosa de dos semanas se corrió la voz que se definirían por la ex consejera jurídica Esthela Damián Peralta. Eso trascendió después de que se difundió la reunión que sostuvieron con el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, y era cosa de tiempo para verlos sumarse a los de Esthelado.
De hecho, ya estaban activos, pues la primera gira de Esthela Damián por la Costa Grande fue preparada por aguirristas.
La suerte para los aguirristas estaba echada, porque el Jefazo tiene nexos de compadrazgo con los Damián (Pioquinto Damián fue secretario de Educación en su primer gobierno, y Alfonso Damián Peralta, hermano de Esthela, fue el aditor general del estado en su segundo gobierno).
Ademá, la ex consejera había mostrado su músculo político en su mitin de Acapulco, en donde presumió la concentración de 20 mil personas, en lo que fue un burdo y masivo acarreo. No había duda de que los aguirristas engrosarían lo que las filas de Esthelado.
Pero a la semana siguiente, por lo menos dos cuadros importantes del Aguirrato se sumaron a Beatriz Mojica. Ellos mismos así lo anunciaron, que dejaban el proyecto de Esthela para sumarse al de la senandora con licencia. No explicaron la razón pero tampoco se necesita mucha ciencia para entenderlo. A la ex consejera la han blindado los priístas del Grupo Figueroa, reclutados por Cuauhtémoc Salgado Romero, y esa barrera se ha vuelto infranqueable para quienes desean acercarse a la aspirante a la coordinación estatal morenista en Guerrero.
Eso por un lado. Por el otro, los que se han ido se quejan de dos cosas: la prepotencia de Esthela Damián, y su falta de visión de lo que es Guerrero y los retos que gobernar un estado como éste.
Entonces, no es cosa que los aguirristas estén deseosos de apoyar a Beatriz Mojica. Es porque no fueron bien recibidos en el equipo de Esthela Damián, donde señalan que los cargos ya están repartidos, aunque la ex consejera afirme que ella no puede garantizar candidaturas. Y es cierto, no puede porque en Morena las cosas se han de manera distinta; la selección de candidatos es por encuesta. Pero lo que sí puede es aprovechar este tiempo para placear a los miembros de su equipo, como sucedió en Acapulco, con el ex priísta Javier Taja, quien le arrimó a su mitin a un gran contingente de transportistas.
Como siempre digo: al paso de la carreta se acomodan las calabazas. La estrategia para posicionar a Esthela Damián, sustituyendo imagen por territorio, no está funcionando.
Y una última aclaración: Dirá la señora ex consejera que los que se fueron de su lado son cartuchos quemados, miembros del nefasto Aguirrato. No todos. El Aguirrato se nutrió del PRD, gente que ya era de izquierda cuando Aguirre se sumó a este partido en 2010 en busca de su segunda gubernatura. Lo único que hizo el de Ometepec fue nutrir a su grupo de cuadros de distintas tribus. Tomás Hernández Palma, por ejemplo, fue del grupo de Evodio Velázquez, siendo diputado local. Y ya como alcalde transitó hacia el Grupo Aguirre, donde permanece.
Esa es la diferencia entre los figueroístas que la acompañan, quienes vienen directo del PRI, y de uno de los clanes más caciquiles y violentos de la entidad.