DESPEJAR
Guerrero no es provincia: es nuestra patria chica
MISAEL TAMAYO NÚÑEZ
Quisiera cerrar esta semana, amable lector, lectora, con una reflexión acerca de lo dicho por la ex asesora jurídica de la Presidencia de la República, Esthela Damián Peralta.
En una entrevista con Los Periodistas, de EnteradoMx, dirigido por Jesús Lépez, Esthela dijo una barrabasada, un disparate, un despropósito, una imprudencia que puede ni debe pasar desapercibida.
“Llama Esthela Damián a dejar de mirar a nuestro estado "como si fuera lo único que existe en este planeta", lo cual, dijo, "es un tema que se vive en lo que desde la Ciudad de México se llama provincia" (léase en su estilo)
Este es el texto exacto de EnteradoMx, que acompañó a uno de los fragmentos de esa larga entrevista con Esthela Damián, entrevista que dio la vuelta al mundillo de la política guerrerense, y que desató una ola de acres señalamientos a la guerrerense con ínfulas de citadina. (dejo el link de la entrevista para mayor entendimiento: https://www.facebook.com/reel/2573592359749984/?s=single_unit).
Y es que queriendo ser excelsa conocedora, resbaló feo. Lo peor es que cantinfleó. Quiso decir mucho y nada dijo. Lo único que logró fue exhibirse como anti provinciana, por decir lo menos. Es decir, anti guerrerense.
Y es que, según ella, los provincianos de Guerrero (incluyendo al resto de los estados del país), debemos pensar en grande, dejar de pensar sólo en lo que el estado necesita y verlo desde fuera, desde el nivel nacional e internacional. ¡Uff y recontra Ufff!
A su juicio, la visión localista es pobre y no aporta gran cosa a la entidad. Eso entendí. Que todos los guerrerenses debemos aspirar a ser más y no conformarnos con lo que somos, cuando sólo esto podemos ser: hombres y mujeres nacidos y criados en Guerrero y que, por lo mismo, aspiramos a que se nos reconozca y se nos respete como tal. Que no tengamos que parecernos a nadie más, ni transformarnos en ninguna otra cosa.
Quizás la señora ex asesora deba leer un poco las cifras del INEGI, que señalan a Guerrero como al estado más pobre del país, con índices de pobreza en la Montaña similares a las de África.
Somos la 32 economía del país, con rezagos ancestrales en todas las áreas. Vivimos del turismo mayoritariamente, y aunque somos una entidad productora de plata y oro, junto con otros minerales, la rentabilidad de esta actividad no se queda aquí. A los guerrerenses sólo nos queda la devastación ambiental, la contaminacón, las enfermedades y los empleos peor pagados.
Y fuera del Triángulo del Sol, que incluye a Acapulco, Taxco e Ixtapa – Zihuatanejo, el estado es eminentemente rural. 82 de los 85 municipios de Guerrero viven del campo y sólo los que están en el litoral Pacífico pueden presumir de una incipiente actividad turística que se rezagó por la falta de visión de los gobiernos que precedieron, y que desaprovecharon todo el potencial de ser un estado con playas.
Apenas en este gobierno se declaró como polo turístico el binomio Copala – Marquelia, y se trabaja en los ejes carreteros como el Toluca – Zihuatanejo, que vendrá a potenciar otro polo de desarrollo en Costa Grande.
Por cierto, el eje carretero que parte de Toluca, atravesando la Tierra Caliente y la Sierra, hasta la costa, fue una de las propuestas que la senadora Beatriz Mojica Morgale hizo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo durante la campaña de 2024, que ambas compartieron. El proyecto fue retomado por la mandataria federal y ya está bastante avanzado.
Otra de las cosas que viene propinedo Beatriz Mojica es que se revisen las actividades potencialmente exportadoras, como el mezcal, y detonar su desarrollo, siguiendo el ejemplo de los tequileros de Jalisco y de otros estados incluidos en la denominación de oigen, beneficio que también tiene el mezcal.
Guererro no es una potencia industrial. ¿Por qué? Porque falta gas y otros insumos básicos que permitirían el desarrollo de algunos sectores. Recordemos que en Chilpancingo se intentó el Parque Industrial de El Ocotito, pero no prosperó.
Por lo tanto, es un disparate que dejemos de ver a Guerrero como lo más importante para nosotros, como el ombligo del mundo. Porque sí lo es. Aquí vivimos, seguramente aquí moriremos como nuestros ancestros. Lo que sucede aquí nos afecta, lo mismo que a nuesteras familias. Falta todo: buenas universidades, empleo bien remunerado, apoyo para emprendimientos, y un largo etcétera.
Cualquiera que pretenda gobernar una entidad como Guerrero, debe entender todo esto. Debe estar constantemente estudiando sus carencias y proponiendo alternativas reales, conscientes, que estén apegadas a la realidad de cada región y cada municipio, porque eso también lo debemos diferenciar, cada una de las 8 regiones del estado tienen su propia dinámica política, social, cultural. No es lo mismo Tierra Caliente que la Zona Norte, o que la Costa Grande, o Acapulco.
Guerrero es para todo guerrerense bien nacido, el ombligo del mundo, la patria chica. Podemos irnos pero nunca olvidarnos de nuestro origen. Y al volver, lo hacemos con respeto, con amor a esta sufrida entidad que tanto ha aportado al México independiente.
Es cuanto, amable lector. Se tenía que decir, y se dijo.