Acapulco de pie
Las vacaciones decembrinas no fueron para nada desoladas ni un fracaso. Al contrario, el trabajo de reactivación coordinado por la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, tras el paso del huracán Otis, combinado con el esfuerzo sin precedentes del gobierno federal y el gobierno municipal, lograron el efecto deseado y podemos decir que para Guerrero la Navidad estuvo a salvo.
Las cifras en general en materia turística son muy buenas. Según la secretaría del ramo, más de 230 mil turistas visitaron Guerrero y dejaron una derrama económica de casi 2 mil millones de pesos.
Y aunque eso no significa que la situación económica del estado mejorará, porque todavía falta reactivar un alto porcentaje de hoteles tipo grand turismo en el puerto de Acapulco, el periodo vacacional decembrino dejó un saldo muy bueno considerando que hace mes y medio estaba en la desgracia, con cientos de miles de toneladas de basura y con el sector turístico prácticamente colapsado.
Ha sido extraordinaria y oportuna la intervención de la mandataria estatal, no sólo en las acciones de limpieza y reactivación de los servicios públicos, sino también en el rescate de eventos vitales en materia turística, como el Tianguis Turístico 2024, el Abierto Mexicano de Tenis y la Convención Nacional Bancaria 2024, que bien pudieron poner de pretexto la situación de Acapulco para buscar otras sedes.
Pese a la crisis económica que dejó Otis, el gobierno de Evelyn Salgado hizo el esfuerzo de hacer la gala pirotécnica de fin de año, y aunque hubo críticas en ese sentido, por el gasto que eso implicó y la baja afluencia de visitantes que asistieron al espectáculo, lo cierto es que eso ayudó a mantener el espíritu decembrino en alto.
Grave habría sido que el gobierno estatal, escudándose en la falta de recursos y alegando austeridad -que no le costaba nada hacerlo y de hecho había motivos suficiente para ello- permitiera que el periodo decembrino se viviera en seco, a oscuras, aderezando el momento sólo con discursos y mensajes en redes sociales.
Obras son amores y no buenas razones, reza un refrán, y para eso son las autoridades, para buscar soluciones en medio de las crisis. Porque gobernar es fácil, cuando los gobernantes se limitan a administrar los recursos que recaudan o les manda la Federación. Lo más importante es la gestión, la planeación, y la solución de problemas conforme se van presentando.
Hubo turismo no sólo en Acapulco, sino que otros municipios con vocación turística se fortalecieron, como Zihuatanejo. Y, en general, las dos costas se vieron repletas de visitantes que lograron salir de sus lugares de origen para viajar y gozar de las maravillas que ofrece el Pacífico guerrerense. En adelante sólo resta esperar que el proceso de reconstrucción de más de 250 mil viviendas de Acapulco y Coyuca de Benítez se complete, y que a su vez el sector turístico termine su plan de reactivación, para que en las vacaciones de Semana Santa Guerrero vuelva a brillar. Que así sea.