APUNTANDO AL SUR

APUNTANDO AL SUR

2023-08-17 | Por DS

Homero Rodríguez Serrano

LOS FRENTES Y SUS CANDIDATOS.

El proceso de selección de candidatos, tanto en Morena como en el Frente Amplio por México, sigue avanzando y en el camino, los diversos actores enseñan sus propias contradicciones y limitaciones. Del lado del oficialismo, llama profundamente la atención que, salvo Marcelo Ebrard, ninguno de los otros cinco actores que buscan la Presidencia de la República, se hayan arriesgado a presentar sus propias propuestas.

Los cuatro y los otros dos, no se han cansado de repetir los slogans de propaganda de Palacio Nacional y los ciudadanos no sabemos qué piensan de la seguridad, la economía, la salud, la educación, sin duda los temas centrales de la próxima campaña electoral. Todo por darle gusto y no desafiar a su jefe tabasqueño.

A nueve meses de los comicios, no se trata de que presenten programas acabados, cuando incluso se estarían con ello en el límite de la legalidad de este proceso, que se ha caracterizado por desarrollarse, casi fuera de la norma. Se trata de que esbocen por lo menos, lo que ellos quieren, más allá de la ilusoria propuesta de que habrá continuidad de lo que se realiza en el gobierno actual.

El nuevo mandatario que entrara en funciones en octubre del próximo año, seguramente, no tendrá las mismas condiciones de Andrés Manuel, ni en el país ni en el Congreso, probablemente navegara en un entorno de seguridad internacional y económico mucho más complejo. El nuevo gobernante, del color que sea, tendrá que hacer más política y menos propaganda, deberá tener más pragmatismo y menos ideologización. Y para eso se requiere de perfiles adecuados y propuestas, aunque sean básicas.

El partido oficial, al prohibir todo tipo de debates entre sus aspirantes, ha propiciado que nos quedemos, a 10 días de que concluyan las campañas internas, sin una idea clara de qué es lo que quieren cinco de los seis aspirantes. Marcelo, por lo menos, ha presentado propuestas en torno a la seguridad, la salud, la economía, las mujeres, podemos tener una idea somera de cómo pretende gobernar pero Ebrad, no es el favorito del poder. De los demás, solo hemos tenido declaraciones que repiten como campana vieja los sonidos emanados del despacho principal palaciego.

Lo que sucede en el Frente Amplio, no deja de ser similar, aunque existe mayor apertura discursiva. Por lo menos allí ha habido una suerte de debates, en realidad, monólogos compartidos. Más allá de eso, uno tiene idea de cómo gobernaría Santiago Creel y Beatriz Paredes. La incógnita, y es lo que le da más fuerza en este momento a su candidatura y genera mayores expectativas es Xóchitl Gálvez. No dudo ni por un minuto de las capacidades de la hidalguense para ser una buena candidata en campaña. Pero nos debe mucho más y debemos tener de ella una propuesta de gobierno más diáfana.

Existe un problema adicional que no es menor. Para el 3 de septiembre el Frente, y para el 7 Morena, tendrán definidos a sus candidatos, pero los ganadores, no podrán registrarse oficialmente hasta mediados de noviembre. Quedará un periodo de vacíos legales y políticos que pueden llenarse de cualquier manera y estos vacíos, podrían aprovecharse para mover sus precandidaturas.

Recordemos que el 28 de noviembre de 1993 fue destapado por Carlos Salinas de Gortari, Luis Donaldo Colosio como candidato presidencial. En eso tiempos, Salinas tenía una aceptación cercana del 80%, se acababa de confirmar el TLC y Colosio se percibía como un buen candidato. Quedó en el camino Manuel Camacho. Manuel, siempre pensó que a él le correspondía ser el sucesor de Salinas. Se dio lo que entonces se conoció como “el berrinche” de Camacho, que renunció a la jefatura de Gobierno del DF y se fue a Relaciones Exteriores.

El primero de enero del 94, se dieron, al mismo tiempo, la entrada en vigor del TLC y el levantamiento zapatista y se movió drásticamente el escenario político. Camacho, se convirtió en comisionado para la paz y se transformó en una suerte de candidato alterno, el entorno entro en una profunda confusión que tendría que haber concluido el 22 de marzo de ese año, cuando Camacho se comunicó con Luis Donaldo  y le confirmó que no buscaría la candidatura. Al otro día, el sonorense fue asesinado en Lomas Taurinas.

En política nadie tiene asegurado nada, sobre todo cuando se está avanzando por un terreno incierto, política y legalmente, como el actual, con un ambiente de fuerte inseguridad pública marcado tanto por el poder criminal como por la polarización política alentada desde las alturas del poder. Saludos amigos.