Echando toda vuestra
ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. 1 Pedro 5: 7
Son tiempos difíciles,
aunque la verdad es que toda la historia del hombre después del pecado se ha
desarrollado durante tiempos difíciles. Definitivamente, en este último siglo
muchos creen que las cosas han empeorado de manera drástica, como si la tierra
hubiera envejecido y esté a punto de colapsar.
Ante este panorama, los
seres humanos buscan seguridad, un refugio, pero ¿dónde existe un lugar seguro
sobre la tierra? No importa a dónde vayas, en todas partes hay enfermedad y
muerte.
Muchos escapistas intentan
resolver estos problemas con el pensamiento del ciclo de la vida: lo seres
nacen, crecen, se reproducen y mueren. Biológicamente, pareciera ser así, sin
embargo, los estudiosos de la sociología consideran que el ser humano no puede
vivir en el vacío, sino que necesita confiar, asirse a algo más grande y seguro
que él.
La Palabra de Dios presenta
muchas respuestas en cuanto a esta paradoja, pero al hablar del temor y la
ansiedad, el pasaje de este día aconseja echar toda ansiedad sobre Dios porque
tiene cuidado de todos.
Confiar en Dios y en su
protección continua es mucho más seguro que cualquier tipo de filosofía. El
Padre celestial no te ve como un animal que nace, crece y muere, sino que te ve
como su hijo, entiende tu condición, sabe de tus temores y ha hecho un plan
perfecto para liberarte de la ansiedad y la muerte.
En estos tiempos cuando la
enfermedad te rodea, cuando la inseguridad toca continuamente a la puerta y
cuando nada es seguro puedes aferrarte a él. Si, por alguna razón, caes enfermo
y mueres, aun ahí el Señor te consolará.
Mi querido amigo, si estás
sufriendo y no encuentras la salida, este es el momento de venir a Dios y
considerarlo como una opción. Te puedo asegurar que se convertirá en tu única
opción, porque tu Padre de amor entiende tus necesidades y conoce tus
angustias.
Ven a Jesús y echa tu
ansiedad sobre él, porque él te cuidará en esta tierra y por la eternidad por
su gracia.