APUNTANDO AL SUR

APUNTANDO AL SUR

2021-07-01 | Por DS

Homero Rodríguez Serrano


EN MEXICO, LOS PRECIOS AL ALZA.

En el trajinar de la vida cotidiana, sobre todo, cuando vamos al mercado, escuchamos frecuentemente la palabra inflación. Pero ¿cuál es el significado de esa palabreja? La inflación, se refiere al incremento generalizado en los precios de los bienes y servicios de una economía durante un periodo especifico de tiempo.

Por eso, cuando oímos que hay inflación significa que los precios han subido o se han “inflado”, de ahí su nombre. El crecimiento de los precios genera paralelamente la pérdida del poder adquisitivo de los ciudadanos. O, dicho de otra manera, si existe inflación significa que con el mismo dinero podremos comprar menos cosas que antes. 

Ilustrare lo anterior, con un ejemplo sencillo. Si el precio de las naranjas en el mercado es de 20 pesos por kilo, una persona con 100 pesos puede comprar 5 kilos, pero si el precio sube a 25 pesos ya sólo podrá comprar 4 kilos. Con el mismo dinero, se pueden adquirir menos productos.

Lo anterior, viene a cuento porque el jueves de la semana pasada el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) sorprendió al mercado al anunciar que la tasa de inflación en la primera quincena de junio en nuestro país se incrementó en términos anuales en 6.02%. De acuerdo con el reporte, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) tuvo un avance quincenal de 0.34%, lo que llevó a que la inflación se ubicara en ese porcentaje.

El anuncio sorprendió a varios, no por la cifra que rebasa el 6% (la meta establecida por el Banco de México es 3%) sino porque en múltiples ocasiones se había asegurado –por funcionarios y por subgobernadores de esa institución– que la inflación fuera de rango, es decir, por arriba de ese 3% que se había observado en meses y quincenas previas, constituía un fenómeno transitorio.

A pesar de todo, se sigue insistiendo en que el incremento es pasajero. El Banco de México, señala en uno de sus boletines que se espera que la inflación general converja a la meta de 3% en el tercer trimestre de 2022. Pero si el fenómeno es pasajero, la pregunta que surge es la siguiente ¿qué tan pasajero es? Porque los hechos muestran que puede ser mucho más duradero de lo que indican los pronósticos oficiales.

En ese contexto, los productos que más aumentaron de precio y que tuvieron una mayor incidencia en la inflación durante la primera quincena de junio fueron el jitomate (13.89 por ciento); naranja (9.95 por ciento); transporte aéreo (7.67 por ciento) y servicios turísticos en paquete (3.33 por ciento).

Además de que en los últimos meses se ha mantenido un aumento en los costos energéticos; la gasolina ha aumentado un 22%, el gas LP un 30%, y la energía eléctrica un 12%, lo que incrementa el costo de producción y suministro de otras industrias.

Lamentablemente todo indica que la explosividad de los precios en los alimentos y servicios seguirán disminuyendo el consumo privado de los consumidores mexicanos, afectando aún más la de por si vilipendiada economía familiar.

Todos padecemos los efectos de la inflación. Sin embargo, no todos lo resentimos de la misma manera. Lástima más a quienes dedican más proporción de su ingreso al consumo y a quienes no pueden protegerse de la misma con productos de ahorro o inversión: afecta más a quienes menos tienen y desgraciadamente, los que menos tienen en este país, son la mayoría.

Y, para colmo de males, en algunas partes de nuestro país, el crimen organizado controla el comercio de la mayoría de los bienes y servicios que consume la población y obviamente, los vende más caros de su precio normal a los comerciantes establecidos quienes trasladan ese incremento al consumidor final sin que ninguna autoridad haga nada al respecto. Saludos amigos.