Roberto Santos
El debate
A decir verdad, en el debate se esperaba que la confrontación sería entre Mario Moreno, candidato del PRI-PRD y el Toro sin cerca, ya sin candidatura.
Sin embargo, atestiguamos como el multimillonario Pedro Segura ocupó el espacio correspondiente del PT y Verde, y el vacío de Morena, pues se dio a la tarea de defender al candidato ausente y a su partido, solo que con propuestas cortas y limitadas, como pretender hacer de Guerrero una de sus empresas.
Este candidato, que niega ser político, una vez más demostró que fue timado o él engañó a quienes lo hicieron su aspirante a la gubernatura, pues la historia muestra que ser exitoso empresario no le da las habilidades y conocimientos para gobernar una entidad con las características de Guerrero.
Ojalá que el debate le dé al menos un punto para que ya deje el 0 en las encuestas, que contradicen el discurso triunfalista de Victoriano Wences.
Mario Moreno, Ruth Zavaleta, Irma Lilia Garzón y el exfutbolista Manuel Negrete, expusieron con lógica y congruencia sus propuestas.
Y quizá la jugada que se aventara al expresar que juntos haremos historia ¡A huevo que se puede! y la afirmación de que Morena quiere engañarte otra vez, le puede dar algunos puntos a Irma Lilia para remontar ese porcentaje tan bajo que trae.
Mario se vio controlado con buen manejo de la temática.
Su experiencia salta a la vista. Y ese seguridad puede proyectarla en los votantes, que es probable le dé un incremento en las preferencias ciudadanas, pues la gente va a votar por quien aparece en la boleta.
Igual sucede con Ruth Zavaleta, quien seguramente va a subir en sus preferencias electorales.
En fin este debate es un primer acercamiento de las ideas que cada candidato trae en distintas temáticas y se debe agradecer al IEPC su organización y difusión.
Mientras al gran ausente le otorgan la dirigencia estatal de Morena y este partido se dispone a nombrar a quien sustituirá a FSM, quien de todos modos será quien encabece la campaña de quien quede, ya sea su hija, Marcial Rodríguez Saldaña o Luis Walton.
Aunque según los documentos de Morena un dirigente no pueden promover a sus familiares hasta en cuarto grado en línea directa y hasta el segundo grado por afinidad.
Eso lo señala el Artículo 43º.
Es decir, alguien más hábil que él lo ha entrampado para que no pueda proponer a su hija como candidata.
Una tras otra, como decía Paco Stanley.