Palabras sin reposo

Palabras sin reposo

2021-07-20 | Por DS

Euclides Lacuña

Mañosos institucionales y la maña


Se conoce como “La Maña” a lo que antiguamente se llamaba “Mafia” o “Cosa Nostra”, que históricamente desde su surgimiento ha agrupado personas organizadas con la finalidad de delinquir, robar, estafar, e incluso asesinar a otras personas a las cuales se les exige dinero a cambio de servicios de protección que las otras personas no solicitan, amenaza de por medio. El término La Maña se ha generalizado en la actualidad, y con ella se conoce a todos aquellos que están organizados para causar daño social, agrupados en organizaciones armadas que utilizan la violencia física y moral para lograr sus fines, todos ellos fuera de la ley, causando un daño moral y económico extraordinariamente grande a las sociedades actuales. Como la nuestra.

Podemos decir que La Maña siempre ha existido, puesto que en todas las sociedades existen personas que se colocan fuera de los acuerdos que las sociedades construyen para convivir, y que por diversas causas delinquen como una forma de vida para lograr lo que consideran su desarrollo personal. Sabemos que en condiciones de pobreza la delincuencia aumenta considerablemente, al no existir alternativas que posibiliten a los ciudadanos desarrollarse y lograr sus objetivos de vida. En el período neoliberal que inició en México desde el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado, se dio un empobrecimiento brutal y criminal de la población mexicana, al crearse condiciones ex profeso, para enriquecer a una oligarquía y a una clase política, a costa del empobrecimiento de la mayoría de la población.

Pero como si eso no fuera suficiente, al no existir contrapesos políticos de izquierda lo suficientemente fuertes para impedirlo, la derecha pudo llevar a cabo reformas a la Constitución de la república para mantener la pobreza y a la vez aumentar ellos su riqueza: mediante el Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento Económico (PECE) de la década de 1980, se mantuvo el salario inalterable durante más de tres décadas, al tiempo que la clase política y económica se despachaba salarios de reyes, argumentando “especialidades” en todo, con formaciones logradas en universidades privadas nacionales y extranjeras.

Como si eso no bastara, desde el gobierno mismo se establecieron alianzas con grupos delincuenciales para evitar que el pueblo reaccionara y se movilizara, para atacarlo y aumentar su mísera economía. Mediante extorsiones y secuestros, pagos de cuotas y despojo directo de sus bienes, los gobiernos neoliberales de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique peña Nieto, impusieron el terror entre la población, para lo cual contaron con el apoyo de diversos mandos y grupos del Ejército y la Marina, y con las policías municipales y estatales –así como la Federal- formadas por los gobiernos de derecha panistas y priistas. La película “Todo el poder” muestra con mucha claridad y objetividad esa situación. El ex secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, está preso en Estados Unidos acusado de esas complicidades.

En nuestro país La Maña ha adquirido un gran poder fundamentado en el armamento moderno que ha adquirido para enfrentar al nuevo gobierno y a sus rivales organizados. El gobierno de Vicente Fox, el de Felipe Calderón y el de Enrique Peña Nieto, consolidaron el poder de La Maña, al grado de convertirla en un poder real. Están pendientes investigaciones sobre los hijos de la mujer de Vicente Fox -Martha Sahagún- y sus relaciones con grupos de mañosos que se extendieron por todo el país a partir del año 2002, convirtiendo el país en un campo de guerra, de robo, despojo y extorsión de la sociedad mexicana. Ese poder es real, y se lo debemos a Fox, Calderón y Peña Nieto, quienes los solaparon, se asociaron con ellos y les permitieron mantenerse, al grado que en la actualidad son indestructibles. Por eso es que debemos juzgar y llevar a la cárcel a los expresidentes y a quienes han legalizado y solapado la criminalidad en el país.