Morena teje fino, pero Guerrero puede romper el hilo

Morena teje fino, pero Guerrero puede romper el hilo

20 de agosto de 2026 | Por DS

DESPEJAR

Morena teje fino, pero Guerrero puede romper el hilo

MISAEL TAMAYO NÚÑEZ

 

Le voy a tomar prestada una frase del ex senador de la República, Sofío Ramírez Hernández, uno de los férreos promotores del proyecto político del senador con licencia, Félix Salgado Macedonio: “El arte de la política es hacer posible lo imposible”.

Y en esa frase se encierra todo. Lo que hoy parece imposible, mañana puede ser realidad. Lo que hoy tiene obstáculos, mañana tendrá luz verde. Lo que hoy se critica, mañana será aplaudido.

Dijera otra víctima de la política guerrerense, Ángel Aguirre Rivero: “La política es así”. ¿Así como? ¿Así de ingrata, así de manipulable, así de impredecible, así de azarosa, así de tortuosa? ¿Y si es así, por qué hay tantos dispuestos al sacrificio con tal de llegar al poder? Entonces, la política también tiene sus recompensas.

Por cierto, antenoche el ex senador sufrió un accidente automovilístico, en su camino hacia Zihuatanejo, a donde va de avanzada para preparar la asamblea que presidirá Félix Salgado en el puerto de Azueta. Afortunadamente, como él mismo lo anunció, el asunto no pasó a mayores y está sano y salvo.

Pero no, no quiero hoy hablar de Félix porque -como él mismo ya aclaró, sus asambleas son de puro gusto y para apoyar a la presidenta Claudia Sheinbau. No está meneándose por todo el estado porque quiera ser coordinador de nada. Y es que, asume, aún no son los tiempos electorales.

Pero Sofío dice lo contrario. Afirma que cuando llegue el momento legal de registrar a los pre candidatos y candidatos, El Toro se va a registrar, aunque Morena diga otra cosa.

Con el favor de Dios, nos tocará ver ese momento y estaremos aquí para escribir de ello, como lo hemos venido haciendo desde 1992 a la fecha.

En este contexto, vale oro lo que dijo la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, cuando afirma que están “tejiendo fino” en el partido obradorista, para evitar rupturas. Y nos imaginamos a la lideresa morenista tejiendo a dos agujas, junto con Citlalli Hernández, las chambritas de los nuevos jefes políticos en 17 estados, 300 distritos federales, diputados locales y los miembros más de 2 mil ayuntamientos: unas rosas, otras azules y alguna que otra neutra, por aquello de la inclusión de género.

Pero ni así se conjura el fantasma de la división en el partido guinda. Y las rupturas pueden darse tanto hacia dentro de partido, entre grupos que se disputan el poder; como hacia afuera, con los aliados del Verde y el Partido del Trabajo. En este contexto Guerrero podría ser una especie de laboratorio para las dirigentes morenistas, que podrán replicar posteriormente en otras entidades. Pero si fallan aquí, habrán perdido mucho y el fracaso podría venir en cascada.

Los escenarios no son para nada halagadores para Ariadna, aunque ella confía en el cierre de filas tras el proceso interno y ha dicho que el movimiento de regeneración nacional está más fuerte que nunca.

Y claro, Ariadna sigue con el cuento de la unidad en torno a la presidenta Sheinbaum y la defensa de la Soberanía Nacional.
Dijo: “Y en el caso de la unidad, el movimiento está más unido que nunca. Ahora que pasan estos sucesos de intervención y de intento de afectación a la soberanía, salen nuestras representaciones de Morena, las y los gobernadores, obviamente el Comité Ejecutivo Nacional, todos los presidentes del partido en los 32 estados, todos los coordinadores de los grupos parlamentarios de Morena en cada uno de los Congresos, y compañeras y compañeros en lo individual, a cerrar filas en torno a una situación que, insisto, hemos venido anticipando, nos hemos venido organizando, de embate contra nuestro proyecto”, apuntó.

Pero en los hechos, se juega otra cosa. Se juega el poder en 17 estados de la República, en los 300 distritos locales, en los 200 asientos plurinominales federales, en la mayoría de los congresos estatales, y en la mayoría de los más de 2 mil ayuntamientos del país.

Y eso no es poca cosa. La elección de 2027 será una dura batalla por la permanencia de Morena en el poder no ahora, sino de cara a las elecciones presidenciales de 2030.

En ese contexto, Morena juega a aplastar a la oposición, sobre todo al PRI, que sería el más vulnerable por el retiro del PAN de la alianza y la desaparición del PRD, y teniendo a Movimiento Ciudadano navegando por su propio fuero, buscando candidaturas sin el estorbo de las coaliciones. Al fin que entre menos burros, más olotes.

Pero la oposición trae su propio juego y está aprovechando todo para evitar que Morena repita hasta 2036 en la Presidencia de la República, lo cual pasa por torpedear desde la próxima elección la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, y minar el avance en estados, distritos y municipios.

Los opositores panistas, priístas y emecistas, piensan como Sofío: que la política es el arte de hacer posible lo imposible, y no quitan el dedo del renglón. Se están aliando hasta con el “del moño” para lograr su objetivo.

Como ejemplo del retorno de la derecha al poder están los países Latinoamericanos, donde la ola roja se alzó en varias naciones que ahora, sin embargo, están volviendo al viejo modelo de gobierno: Argentina, Colombia, Perú, Ecuador, entre otros, son el espejo de México, aunque también está para ejemplo Brasil, donde el ultraderechista Bolsonaro no pudo permanecer y los brasileños se inclinaron de nuevo por Lula.

Por otro lado, y por si la competencia externa fuera poca, Morena tiene que lidiar con sus aliados del Verde y el PT, que también van por lo suyo y ya demostraron que se pueden revelar cuando se les antoje, pues al fin y al cabo ellos no pierden gran cosa, pero sí pueden hacer que los guindas pierdan la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, con lo cual el gobierno de Sheinbaum tendría dificultades para sacar adelante las reformas de la segunda parte de su periodo de gobierno.

Y tan sólo por esto, Ariadna y Citlalli deberían buscar agujas más pequeñas, para que el tejido les salga aún más fino. Insisto: Guerrero será para ellas la prueba de fuego. Al tiempo.