DESPEJAR
Félix juega su propia partida
MISAEL TAMAYO NÚÑEZ
Félix Salgado Macedonio está en campaña por la gubernatura. Eso es obvio y evidente. El senador con licencia no es sólo un promotor más de la Cuarta Transformación y de la Soberanía Nacional. Es un promotor activo de su propio proyecto y de quienes integran su grupo político.
De otro modo, no se entiende cómo está realizando asambleas multitudinarias, desplegando un gran equipo de colaboradores y trayendo contingentes de otras regiones en autobuses y urvans, como sucedió ayer en Ciudad Altamirano.
Se contaron unos 15 autobuses de pasajeros, así como otras tantas urvans provenientes de fuera de la Tierra Caliente. Esto precisamente es lo que más llama la atención, porque si se trata de asambleas internas de Morena, ¿por qué no constreñirse a la gente de cada lugar? Lo que vimos fue un acto de campaña formal.
Pero más aún: Félix hizo un llamado a militantes de todos los partidos, a sumarse a la Cuarta Transformación. “No importa de qué partido sean”, dijo.
Esto sucede en un momento en donde todos los partidos se preparan para la madre de todas las batallas en el estado, proceso que culminará en junio de 2027 con una elección masiva y compleja, pues en varios estados, como en Guerrero, se juntará con la elección para renovar el Poder Judicial.
Y no podía faltar el presidente del Congreso local, Joaquín Badillo Escamilla, acompañando a su líder político, entre otros diputados miembros del “Felixismo”, así como funcionarios del gobierno estatal, secretarios de despacho, sobre todo.
En avanzada desde días antes estuvo el senador priísta, promienten miembro del Grupo Aguirre, Sofío Ramírez Hernández, quien se ha erigido como vocero del “Felixismo” en Guerrero y quien se encargó de reunirse con representantes de los medios de comunicación y líderes representativos de la zona, anunciando la visita del senador. Es decir, hubo un trabajo previo, no fue algo improvisado.
El escenario fue bien puesto: contingentes portando sombreros calentanos y vestidos de negro. Al frente un “torito” de feria. Atrás del senador la frase “Guerrero con Toro”, un claro slogan de campaña que, desde luego, nada tiene que ver ni con la defensa de la Cuarta Transformación, ni con la Soberanía Nacional, ni siquiera con la coordinación estatal que se andan peleando 17 morenistas desde el 22 de junio pasado, quienes llevan más de 2 meses gastando saliva y hurache en pueblos, barrios y colonias.
No, Félix no tiene su meta puesta en la coordinación estatal que habrá de definirse a finales de este mes de agosto, o a más tardar en los primeros 10 días de septiembre.
Eso no le quita el sueño. Como lo ha dicho entre líneas y el propio Sofío Ramírez lo ha replicado y amplificado, las precandidaturas de todos los partidos habrán de definirse entre noviembre y diciembre de este año, y las candidaturas hasta febrero de 2027, ya en el marco del proceso electoral constitucional que arrancará el 10 de septiembre.
Luego entonces, intentará meterse en los tiempos legales a la pelea por la candidatura al gobierno de Guerrero, de Morena.
De otro modo, repito, no se entiende cómo Félix Salgado está gastando tantos recursos en movilizaciones desde ahora, si no es parte del proceso interno para coordinadores.
En lo personal, considero que ni siquiera es necesario que se desgaste. Para nadie es un secreto en el estado que Félix Salgado Macedonio encabeza las encuestas, y que solamente lo pudieron detener con el candidato antinepotismo.
La pregunta es qué hará la dirigencia nacional de Morena si Félix les voltea el chirrión por el palito, cuando ellos lleguen a registrar al coordinador o coordinadora que resulte electo, y se topen con el registro de Salgado Macedonio. Porque lo va a hacer, a menos que Ariadna Montiel y Citlalli Hernández demuestren que no están jugando ni engañando a los aspirantes a la coordinación que están movilizados en este momento.
Ahora bien, Félix dijo que no recurriría a tribunales para impugnar la aplicación por adelantado del candado antinepotismo, que constitucionalmente aplica hasta 2030. Pero sí puede impugnar el proceso de elección interna, que está enfocado en elegir a un coordinador, no a un candidato.
¿Con qué objetivo? El de ser él el candidato a gobernador, fuera de los candados de una convocatoria interna, porque para ese entonces Morena ya no convocaría a nadie y sólo esperaría el tiempo del registro de candidatos.
Es decir, se impugnaría un engaño y se obligaría al partido a deponer el proceso ya en el calendario que marcan las autoridades estatales, mientras que el coordinador o la coordinadora electos se toparían con un impedimiento legal, aunque hayan ganado ampliamente la encuesta...porque sí, la habrán ganado, pero con la etiqueta de coordinadores, no candidatos.
Éste es el peligro, la trampa del proceso actual de Morena, y algo que los aspirantes deben discutir con el delegado del partido, Irugami Perea, y sus dirigentes nacionales.
Porque, además, se observa que hay valores entendidos entre Félix y Ariadna Montiel, pues no en balde la presidenta morenista vino a acompañarlo a su asamblea de Taxco y lo felicitó por su trabajo a favor de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional.
Queda aquí la pregunta: ¿A qué está jugando Ariadna? ¿A qué juega Citlalli? Al menos con Luis María Alcalde no había este tipo de retruécanos, ni medias tintas….Tal vez por eso la sacaron y la mandaron a ocupar el cargo que tenía Esthela Damián.