Morena: la hora de cerrar filas

Morena: la hora de cerrar filas

24 de agosto de 2026 | Por DS

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Morena: la hora de cerrar filas

MISAEL TAMAYO NÚÑEZ

 

El martes de la semana próxima la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rendirá su segundo informe de gobierno, marcando de ese modo la luz verde para que Morena concluya su proceso interno en los 17 estados del país que renovarán su gubernaturas, proceso que a finales de este mes se empatará con el de municipios y distritos federales.

Es justo y necesario que así acontezca. Es prudente que ya se ponga punto final a esta prolongadísima precampaña, aunque legalmente no lo sea y aunque y políticamente hablando se diga lo contrario.

El proceso está por lo menos un mes atrasado y se prolongará posiblemente a la segunda semana de septiembre, mientras los aspirantes siguen una desbocada carrera por las coordinaciones en medio de críticas por dispendios, alianzas indecibles y una sarta de improperios, en lo que parece ser una guerra de todos contra todos, llegando incluso a las denuncias ante organismos electorales y ante los órganos internos del partido.

Guerrero es uno de los estados más convulsos, porque es también uno de los más competidos. Y aquí cabe decir que los dirigentes hablan de 30 aspirantes, pero hasta donde sabemos sólo se registraron 17. De ser así, ¿dónde están y quiénes son los 13 restantes? Porque no los vemos por ningún lado.

Habíamos dicho en este espacio que la dirigencia nacional de Morena decidió aplazar la definción de las 17 coordinaciones hasta pasado el segundo informe de la presidenta Sheinbaum, precisamente para evitar que cualquier ruptura se reflejara en ese evento que será fundamental para Morena y la 4T.

Al contrario, los morenistas buscan que el mundo observe un país unido en torno a su presidenta, ante la embestida sin precedentes de la oposición, que ha recurrido a campañas mediáticas y la contratación de granjas de bots para “sembrar” ideas de ingobernabilidad en México, así como la caída de Morena en las preferencias electorales.

Por eso pegó duro a los morenistas el retorno sin aviso previo del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; y en una estrategia de unidad, tanto la presidenta como los gobernadores, diputados y senadores, se pronunciaron en contra de esa maniobra que, hay que decirlo, no tenía impedimento legal pero sí un impedimento político-moral.

Fue tan duro y obvio el rechazo de los morenistas del país, que Rocha Moya tuvo que volver a pedir licencia y ayer le fue concedida por tiempo indefinido por el Congreso sinaloense, de modo que hoy lunes nombrarán al gobernador interino. Esto significa que el mandatario sinaloense tomó el camino del no retorno.

Esto implica que aunque en apariencia lo estaban defendiendo, no fue así. Simplemente lo retiraron del cargo y lo mantuvieron a buen recaudo, mientras la Fiscalía General de la República hacía una investigación que tampoco llevaba a ningún lado, pues la indagatoria real está en manos de Estados Unidos.

El caso Sinaloa fue así resuelto de manera salomónica y apartir de este lunes esa entidad tendrá un nuevo gobernador o gobernadora, mientras los aspirantes a suceder a Rocha Moya tuvieron que alinearse con Palacio Nacional y con Morena, so riesgo de sufrir las consecuencias.

De manera distinta, cada entidad enfrenta sus propios desafíos. Y también hay que decir que pesa la actuación de los gobernadores y gobernadoras que están en el umbral de su recta final. Así como Sinaloa, también han tenido escándalos mediáticos las gobernadoras de Baja California y de de Campeche, lo cual seguramente impactará en los comicios de 2027.

Afortunadamente, la gobernadora de Guerrero, Evely Salgado Pineda, no ha pisado la línea del escándalo. Al contrario, tanto su vida privada como su actuación pública ha estado bastante cuidada. La misma presidenta de la República dijo en su última gira que los guerrerenses teníamos una gobernadora muy trabajadora y comprometida.

Por eso Guerrero es uno de los estados donde Morena ganará con seguridad. El partido guinda registra aquí una preferencia de 3 a 1 sobre el PRI, que es el partido que más se acerca, pero que no pasa del 15 por ciento.

Por lo tanto, quien resulte coordinador tiene el camino allanado y la elección de 2027 sería un mero trámite, siempre y cuando se conserve la unidad interna y no surjan factores sorpresa.

Mientras esto no se cumpla, Morena no puede cantar victoria en Guerrero. Y más que Esthela Damián, cuyo soporte son en su mayoría ex priístas, mismos que ya anunciaron que si el partido guinda no elige a la ex consejera jurídica irán por otro candidato, aquí el mayor riesgo lo representa el senador Félix Salgado Macedonio, quien sigue movilizado e insiste en que “Hay Toro”.

Para esto, el tiempo vuela. Antes de que termine este año, amable lector, veremos qué rumbo toma Morena. Si se logra la unidad interna o hay divisiones. Veremos quién se va y quién se queda. Sabremos de amores y desamores, de lealtades y traiciones.