Editorial

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2023-08-17 | Por DS

Libros

Nunca los libros de texto gratuitos habían causado tanto revuelo como ahora. Jamás a los padres de familia se nos había tomado en cuenta en ninguna de las reformas educativas que ha habido, y mucho menos los gobiernos estatales determinaban si distribuirlos o no, como ahora sucede.

Por lo menos 8 entidades federativas gobernadas por la oposición están en contra de los nuevos libros, y partidos políticos, grupos empresariales, grupos pro-vida y pro-familia, recurrieron a amparos para impedir su distribución en el siguiente ciclo escolar.

A nivel nacional un magistrado ya se pronunció al respecto y ordenó frenar la distribución de los libros, en tanto se revisa denuncias a las que ya se les dio entrada.

El presidente de la República, por su parte, dijo que si se le ordena no entregarlos, no serán entregados. Es decir, acatará la decisión de los tribunales, aunque el mismo Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación está exigiendo su reparto, toda vez que se trata de una herramienta vital para los profesores, particularmente en las escuelas públicas, donde los padres de familia no tendrían recursos para solventar la compra de libros alternativos, como se hace en las escuelas privadas.

Luego entonces, el ciclo escolar 2023-2024 comenzará escueto y los estudiantes sin su material didáctico básico.

Desde que se instituyeron en los años 60 del siglo pasado, los libros de texto no son bien vistos por los “conservadores”. En los años 70-80, recordemos que incluyeron aspectos mínimos del sistema reproductor masculino y femenino, así como también se hablaba de los cambios biológicos de una mujer y un hombre conforme se iban desarrollando. Pues eso golpeó tanto a los moralinos, que en las escuelas privadas engrapaban esas hojas.

Y si aquello les escandalizó, mucho más ahora que los libros incluyen lo que los legisladores federales y estatales, así como los miembros del poder judicial, ya convirtieron en leyes, como lo es la libertad de género, etcétera.

Ahora también se duelen porque los libros tienen corte “socialista”, dicen. Caray, por muchos años el sistema educativo nacional era de corte socialista. Se nos enseñaba de las hazañas de Fidel y el pueblo cubano. El Che Guevara era amado por todas las juventudes mexicanas, mientras que dictadores como el chileno Augusto Pinochet eran odiados. De eso se trataba la educación universitaria pública, incluso.

Aceptar en un libro de texto gratuito que en México hubo una periodo conocido como la “Guerra Sucia”, en donde el Ejército y los gobiernos federal y estatales practicaban el exterminio contra grupos subversivos, como la Liga 23 de Septiembre, que se hicieron notar mediante actos que no dejan de ser criminales, como el secuestro y asesinato de dos empresarios tapatíos, no debiera escandalizarnos, porque es parte de nuestra realidad nacional. Finalmente del otro lado hay por lo menos 600 desaparecidos de los que nada se sabe, excepto que cayeron en manos de soldados. Los “mochos” consideran que se adoctrina a los niños y además se les sexualiza, cosa de todos los días en las redes sociales, por cierto, aunque ahí nadie se queja ni actúa, sino todo lo contrario.