Es Añorve, no Mario
El PRD se desgañita tratando de obligar al PRI a honrar y cumplir un acuerdo que firmaron en 2021, según el cual ese año el partido amarillo apoyaría al tricolor en su pelea por la gubernatura, llevando a Mario Moreno Arcos de candidato, en espera de que el tricolor hiciera lo mismo con el PRD, en la elección para senador en 2024.
El acuerdo, aclaremos, se firmó entre Mario Moreno Arcos y Evodio Velázquez Aguirre, teniendo como “testigos de honor” a los dirigentes de los partidos aliados, PRI y PRD, Alejandro Moreno Cárdenas y Jesús Zambrano Grijalva.
Así lo dijo ayer el ex dirigente nacional del PRD, Ángel Ávila, quien dijo que también atestiguó el acuerdo que exigen se cumpla a pie juntillas.
Pero Evodio y sus padrinos olvidan dos cosa: Primero, que Alito no es de fiar. Se los ha demostrado hartas veces. Bueno, al grado de que previo a las elecciones en el Estado de México y Coahuila firmó un convenio con el líder del PAN, Marko Cortés, para repartirse los espacios, pero sin tomar en cuenta al dirigente del PRD, Jesús Zambrano. Éste hizo como que se indignó y pataleó, amenazando con salirse de la alianza por México, pero no pasó a mayores. Seguramente le dieron su “Gerolán” (bebida energética para ancianos), traducida en pesos y centavos, y se contentó. Enseguida se le vio en las campañas de los candidatos priístas en esas entidades, muy de acuerdo con que al PRD no le haya tocado nada, y ni las gracias les dieron.
El acuerdo entre Alito y Marko Cortés era que el PRI pondría a los candidatos de los estados que este año fueron a elecciones, y al PAN le tocaría nombrar al candidato presidencial. Y en todo esto, el PRD fue convidado de palo.
Pasará lo mismo en Guerrero. El PRI, con la ayuda del PAN, y teniendo a Zambrano de oyente, ya decidieron que la candidatura al Senado de la República por esta entidad sea para el tricolor. Y no, no sería Mario. Al menos no tan fácilmente. Eso sería mucha belleza. Quien tiene la vara alta con Alito Moreno, el gran elector del FAM en 2024, es Manuel Añorve Baños, quien se acogerá al beneficio de la reelección, como a su derecho conviene.
En este momento no hay nada en Guerrero en donde puedan acomodar a Añorve, y para nadie es un secreto que aspira a repetir como candidato a gobernador y el Senado es la antesala. Si Añorve se mueve en este momento, si da un paso en falso, si decide no reelegirse, se quedará sin reflectores.
En cambio, si se le cede el espacio al PRD, el que tendrá la estatura de un candidateable a la gubernatura será Evodio Velázquez Aguirre, no ellos. Por lo tanto, se espera que Añorve y Mario alcancen un acuerdo, de cara a la elección de 2024, para que el PRI abandere. No pueden darse el lujo de dividirse. Porque al fin y al cabo, dicen por ahí que Evodio no se quedará en el FAM. Bueno, el terreno político está tan minado, que ni Ángel Aguirre vería ya con buenos ojos estar en una alianza donde tiene tan poco margen de maniobra. Lo más probable es que decida apoyar a Ebrard...¿por MC?