Editorial
El Toro y su vaquero
Félix Salgado Macedonio no necesita ayudantes del tipo del ex senador Sofío Ramírez Hernández. Su estilo es ideal para el ambiente del PRI y la verdad es que está entrenado para ello. No olvidemos que se formó a los pies del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero y que la estrategia del Jefazo era tener aduladores y defensores.
Cuentan los que saben que en cuanto algo salía en su contra, tanto su esposa como sus allegados movilizaban a los colaboradores para que salieran a defenderlo. ¿Cómo? Por un lado, hablando bien de él. Por el otro, hablando mal de sus adversarios.
Esa era una estrategia muy aprendida y funcionaba. Se tenían medios que servían como voceros de oficio, no sólo publicando los comunicados oficiales, sino también opiniones personales de defensa a ultranza. Muchas plumas se formaron en ese entramado y algunas siguen vigentes, aunque han tenido que ir mesurándose para adaptarse a los nuevos tiempos.
Y ahora con el auge de las redes sociales eso se ha magnificado, pues en el anonimato de la red cibernética se puede recurrir a los bots (perfiles falsos), páginas falsas, publicidad anónima pagada, etcétera.
Pero Félix no necesita nada de eso. Vamos, ni siquiera necesita gastar y desgastarse en esas masivas asambleas regionales. Su proyecto quedó trunco en 2021 pero en 2024 le alcanzó para la reelección al Senado de la República. Y desde entonces no bajó nunca del primer lugar en las encuestas, de modo que si el partido no hubiese colocado el candado antinepotismo (diseñado para evitar que se pase el poder entre familiares), sería el candidato invencible de Morena.
Pero había otra manera de evitar lo que marca el principio antinepotismo, y era que Guerrero fuera con una candidatura femenina. Eso tal vez hubiera sido la mejor manera de resolver este entuerto, como sucedió en la Ciudad de México entre Omar García Harfuch y Clara Brugada. Al final, la presidenta Sheinbaum salió ganando con la decisión que tomó el partido y su gobierno tiene el mejor secretario de Seguridad Pública en muchos años en este país.
Eso habría sido salomónico y no se habría recurrido a negarle el registro, y tampoco tendríamos en Guerrero el fantasma de la división, porque aunque el senador volvió a decir ayer que no tiene ningún as bajo la manga, también dejó en claro que para ser candidato de Morena a la gubernatura no se necesita haber sido coordinador estatal.
Y ha sido el ex senador Sofío Ramírez Hernández quien se está encargando de dejar en claro que Félix será el próximo gobernador de Guerrero. Y lo ha dicho tan acaloradamente, que el propio senador ya le pidió que le baje 3 rayitas a su entusiasmo. Ahora mal, con el accidente de la semana pasada en la carretera a Zihuatanejo, Sofío quedó como un impresentable. Hay un joven herido y él se deslinda del caso. Incluso ayer le hicieron una protesta durante la asamblea de Félix en Costa Grande. Insistimos: Félix no necesita ese tipo de lastres, y menos un nalga pronta como Sofío.