Se acordó para siempre de su
pacto; de la palabra que mandó para mil generaciones. Salmos 105:8.
Dios respalda toda promesa
que ha hecho. Con la Biblia en la mano, decid: “He hecho como tú dijiste.
Presento tu promesa: ‘Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os
abrirá’”… Mateo 7:7.
El arco iris que rodea el
trono nos asegura que Dios es fiel; que en él no hay mudanza ni sombra de
variación. Hemos pecado contra él y no merecemos su favor; sin embargo, él
mismo pone en nuestros labios la más admirable de las súplicas: “Por amor de tu
nombre no nos deseches, ni deshonres tu glorioso trono; acuérdate, no invalides
tu pacto con nosotros”. Jeremías 14:21. El se ha comprometido a prestar oído a
nuestro clamor cuando acudimos a él y confesamos nuestra indignidad y pecado.
El honor de su trono nos garantiza el cumplimiento de su palabra.
A todo aquel que se ofrece a
sí mismo al Señor para servir, sin reservarse nada, se le da poder para lograr
resultados inconmensurables. El Señor Dios se ha obligado por un eterno
compromiso a suplir poder y gracia a todo aquel que sea santificado por medio
de la obediencia a la verdad.
Nehemías se acercó a la
presencia del Rey de reyes, y ganó para sí un poder que puede desviar los
corazones como se desvían las aguas de los ríos. Véase Nehemías 1 y 2.
La facultad de orar como oró
Nehemías en el momento de su necesidad es un recurso del cual dispone el
cristiano en circunstancias en que otras formas de oración pueden resultar
imposibles. Los que trabajan en las tareas de la vida, apremiados y casi
abrumados de perplejidad, pueden elevar a Dios una petición para ser guiados
divinamente… En momentos de dificultad o peligro repentino, el corazón puede
clamar por ayuda a Aquel que se ha comprometido a acudir en auxilio de sus
fieles creyentes cuando quiera que le invoquen. En toda circunstancia y
condición, el alma cargada de pesar y cuidados, o fieramente asaltada por la
tentación, puede hallar seguridad, apoyo y socorro en el amor y el poder
inagotables de un Dios que guarda su pacto.