Euclides Lacuña
OPDs: Radio Guerrero
El romance de la gobernadora electa Evelyn Salgado Pineda con los electores que depositamos la confianza en ella el pasado 6 de junio, sufrió a mediados del mes un pequeño shock al recibir como un chispazo la declaración de Fèlix Salgado en el sentido de que los Organismos Públicos Descentralizados y los fideicomisos “desaparecerían” de la estructura alterna del gobierno del estado, pues significaban en buena medida, un gasto no justificable. Tuvo que salir la gobernadora electa a componer el entuerto en que su padre la metió con muchos de los ciudadanos que gobernará a partir del mes de octubre cuando reciba el gobierno de manos de Héctor Astudillo Flores. Evelyn matizó y aclaró que será revisada la situación de aquellos OPDs que ya hayan cumplido su misión y de aquellos que no lo hayan hecho.
Sin duda existen organismos de ese tipo que ya no tienen razón de existir, y que en su momento no fueron utilizados para el fin que fueron creados. En Altamirano tenemos uno, que es el INVISUR, del cual solo existe el nombre, al grado de que el terreno que se le destinó a ese organismo está inexplicablemente en manos de un particular. Y así como ese existirán otros que no tienen razón de ser en la actualidad. Pero generalizar como lo hizo mi estimado amigo Fèlix Salgado, de ninguna manera fue acertado.
Sobre todo porque existen organismos que han sido y son realmente importantes para el estado de Guerrero y a los cuales no se les ha dado la importancia ni el apoyo que debería darse, tan solo porque no pudieron convertirlos en cajas chicas del PRI, o porque no pudieron aterrizar objetivos electorales. Uno de esos es Radio y Televisión de Guerrero. De la televisión estatal no podré opinar porque la desconozco en particular. Solo podría decir que en cuanto a su programación se han seguido líneas equivocadas que le han impedido convertirse en un órgano de comunicación del gobierno con los ciudadanos del estado, y de formación, educación y difusión cultural, que son sus principales objetivos originales. De hecho, cuando estuvo al frente del organismo mi estimado amigo Jorge Camacho Peñaloza, se pretendió convertirla en una especie de Televisa en pequeño, con lo cual sus objetivos se tergiversaron y el fracaso no tardó. Sin embargo, eso no quiere decir que Televisión de Guerrero no sea importante. Es muy importante.
A pesar de la aparición de la Internet y la comunicación en línea sea en la actualidad una gran moda y una gran necesidad, la radio no ha perdido su enorme capacidad de acercamiento de las autoridades con la población, y de esta consigo misma. La radio tiene características que no tienen las redes sociales. Radio Guerrero, es por tanto, insustituible, desde mi punto de vista, por el gran servicio que presta a la comunidad guerrerense. Dirigida en su tiempo Laura Jarque Alonso, Radio Guerrero y Televisión de Guerrero alcanzaron niveles de comunicación y servicio nunca vistos entre las radios públicas. Más tarde, fueron puestas al servicio de los intereses políticos de los gobiernos estatales y de su partido, con lo cual perdieron su capacidad de puente de comunicación entre el gobierno y los ciudadanos. Hasta llevarlas en la actualidad a ser vistas como una carga o un lastre para el estado de Guerrero.
Estoy convencido de que si algo no es Radio y televisión de Guerrero es ser lastre. El organismo ha tenido directores a los cuales les ha faltado visión de altura para mantenerlo como un organismo imprescindible, pero también les ha faltado apoyo económico para mejorar la infraestructura y el equipamiento de las estaciones de radio y de la televisora. A pesar de su importancia incluso para la oposición de izquierda, Radio y Televisión de Guerrero ha sido visto como una carga, lo cual no es así. Yo solo le pido a Félix Salgado que recuerde sus inicios como político de oposición y su llegada a Radio Guerrero, estación Coyuca, en donde los micrófonos le fueron abiertos, y por hacerlo, yo fui despedido como gerente de esa estación. Y como yo, muchos otros en Guerrero y en el país. No creo que Félix sea tan ingrato de pedir a su hija que se deshaga de un sistema que ha sido tan importante para el estado, la sociedad, e incluso para él como político.