Palabras sin reposo

Palabras sin reposo

2021-07-19 | Por DS

Euclides Lacuña

Demostrar la mayoría del pueblo


Los promocionales del Instituto Nacional Electoral (INE) que dirige -en mala hora- Lorenzo Córdova Vianello son en realidad obra de la mayor mala fe y desacato a la voluntad popular que puede cometer un funcionario público que, en mala hora fue colocado en una institución supuestamente ciudadana, para administrar el autoritarismo simulado en forma de democracia. Porque la consulta popular por el enjuiciamiento a los ex presidentes del periodo neoliberal en México es resultado de una de las votaciones populares mayoritarias nunca vistas en México, y que en julio del 2018 se dio, aprobando el proyecto de nación planteado por Andrés Manuel López Obrador.

Sin embargo, ni la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ni el INE, acatan la decisión popular emitida en la votación de julio del 2018 al votar por el ahora presidente de la república. Y es que el actual presidente del INE, Lorenzo Córdova, y la mayoría de los ministros de la SCJN, son dos de los principales escollos que los mexicanos debemos vencer para llevar a cabo la transformación del país. Son dos de los principales representantes de un régimen autoritario al que inventaron como democrático, pero en el cual solo decidía el presidente y sus aliados, los poderes fácticos, mientras que el pueblo solo debía aplaudir y acatar.

En el actual gobierno existe una política pública de participación ciudadana orientada a ejercer la democracia participativa, es decir, empoderar verdaderamente a ese ente antes abstracto del cual los conservadores se burlan reiteradamente al llamarlo “el pueblo sabio” o “el pueblo bueno” para reiterar una y otra vez que el pueblo ni es sabio ni es bueno, pues a los ojos de los conservadores derechistas todos somos corruptos y ladrones como ellos. Por lo tanto, en la visión de los conservadores de derecha el pueblo debe ser engañado y abusado, ya que no vale la pena gobernar para él; mucho menos empoderarlo.

La resistencia y abierta provocación orquestada desde el INE para evitar la consulta pública –compromiso de campaña del presidente AMLO- es reforzada legalmente desde la SCJN al tergiversar totalmente la forma de preguntar y el objetivo de la pregunta, al presentarla simplemente desde la SCJN como una consulta acerca de si los ciudadanos estaría dispuestos a solicitar un juicio contra exfuncionarios en general, mientras que el INE mañoso representado por Lorenzo Córdova y sus consejeros presentan la pregunta igualmente ambigua en donde lo que importa es un sí o un no, sin saber para qué, lo que legalmente no llevaría a enjuiciar a nadie.

Tanto el INE como la SCJN parecen ser dos mafias distintas. En realidad, son una misma mafia, una misma red de intereses creados que se resisten a aceptar que su tiempo ya pasó y que es tiempo del pueblo, del pueblo sabio o tonto, malo o bueno, pero es tiempo del pueblo, del poder del pueblo, y a eso se le traduce en griego como “democracia”.

Enjuiciar a los expresidentes y a sus colaboradores, someterlos a los castigos que prevé la ley contra la corrupción y el abuso de poder, no solo es necesario, es urgente, es indispensable si queremos construir verdaderamente una democracia que sirva para todos, que sirva para construir una nueva nación en la que nos veamos considerados las mayorías, y no solo unas élites u oligarquía corruptas que compran el poder, al tiempo que dejan al pueblo que los empodera en manos de criminales. Lamentablemente para los conservadores, no tienen argumentos ni legales ni legítimos para defender a los ex gobernantes que saquearon la nación o permitieron que la saquearan, al tiempo que ellos se enriquecían a manos llenas, mientras dejaban en la miseria a millones de mexicanos. Sus únicos argumentos son las mayorías en el Consejo general del INE, en la SCJN y en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Es hora de demostrarles que en la democracia la mayoría la tiene el pueblo.