Porque en él fueron creadas
todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles
e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades;
todo fue creado por medio de él y para él.Colosenses 1: 16
La carta a la iglesia de
Colosas contiene elementos muy importantes para la Iglesia cristiana. Pablo no
quería que esta carta fuera leída solamente por esta iglesia, sino que le
aconsejó que tan pronto la hubiera leído la compartiera también con la iglesia
de Hierápolis y con la iglesia de Laodicea y que de igual modo leyera la carta
enviada a Laodicea.
Las cartas eran consejos
pastorales emanados de situaciones propias de la vida de la Iglesia en su
contexto, pero Pablo pone mucho énfasis en esta carta sobre la prominencia de
la supremacía de Dios.
El apóstol no quería que la
Iglesia tuviera dudas respecto al poder creativo de Dios; por tanto, recalca
que creó todas las cosas visibles e invisibles. Las cosas visibles son
aceptadas más fácilmente, ya que asombra su diseño tan complejo y completo.
Las cosas invisibles a veces
cuesta más aceptarlas y, aunque en el siglo en el que vives ahora sabes que
existen innumerables cosas invisibles, no se pueden explicar, pero están ahí:
elementos, fuerzas y organismos que escapan la vista del ser humano.
Todas estas son creaciones
de Dios el macrouniverso y el microuniverso-. Dios tiene control de todo; su
poder creativo y sustentador lo llena todo. La ciencia puede hacer
descubrimientos en el macrouniverso y se asombra, como también puede hacer
descubrimientos en el microuniverso y se asombra, pero Dios ha diseñado todo
desde el principio.
Su poder es inmensurable;
cada átomo, cada estrella, cada célula y todo cuanto existe tiene el sello
creador de Dios. Para el hombre es nuevo, Dios ya lo había creado.
Ese Dios que ha creado todo,
también ha creado al ser humano. Lo creó con un propósito y fue diseñado de
forma especial: a su imagen para que pudieran vivir juntos por la eternidad. No
eres producto de la evolución, sino que eres parte creativa del poder amoroso
de Dios.
Él desea que comprendas que
utilizó su extraordinario poder para crear una galaxia, así como para diseñarte
y crearte. ¿Puedes ver lo valioso que eres para Dios? Por tanto, no dudes en
aceptarlo como tu creador.
El Rey del universo es tu
Dios, tu Padre amoroso que te quiere dejar vivir por siempre. Ven al Señor y
disfruta de estar en los brazos del todopoderoso Creador del universo, porque
todo es por su gracia.