DESPEJAR
¿Los chamaquearon en Morena?
MISAEL TAMAYO NÚÑEZ
¿Los chamaquearon? De palabra, las dirigentes de Morena anunciaron que la aplicación de las encuestas para seleccionar a sus coordinadores en los estados que renovarán gubernaturas en 2027, se aplicarían después de la conclusión del Mundial de Futbol 2026, lo cual sucedió el 19 de julio.
Presumiblemente a partir de ahí se aplicarían los primeros filtros para elegir a los 6 perfiles encuestables, para dar paso a la encuesta casa por casa, misma que por obvias razones no se anuncia y de la que el partido se encargaría solamente de dar a conocer los resultados, primeramente a los interesados y posteriormente a la opinión pública.
Esa es la secuencia que se describió en declaraciones y conferencias de prensa, no sólo de parte de la dirigencia de Morena, sino que fue el acuerdo con los aliados del PT y del Verde.
Incluso a mediados de julio se dijo que el día 16 de este mes arrancarían con la selección de perfiles, comenzando por las entidades menos competidas. En un segundo paquete seguirían con las que tienen más aspirantes enlistados, entre los que se incluye Guerrero, y para terminar con un tercer paquete.
Esto daría paso a la aplicación de las encuestas, presumiblemente en el mismo orden en que se haría la depuración de los perfiles encuestables (que se presume hayan pasado todos los filtros impuestos por el partido), y se tendrían los resultados a finales a agosto o a más tardar a inicios de septiembre, en el entendido de que el proceso electoral 2026-2027 arranca a mediados del mes patrio.
Pero da el caso que ya siendo finales de julio, ni siquiera se ha hecho la depuración de perfiles, y al ritmo que van las cosas no sucederá en el corto plazo.
Si nos atenemos a lo que ayer dijo la presidenta del partido, Ariadna Montiel, las encuestas no tiene fecha para aplicarse, Morena no tiene prisa para ello y más bien tienen hasta el 31 de diciembre para concretar este proceso. ¡Zas!
¿Qué significa esto? Algo simple: están permitiendo que los aspirantes y “aspirantas” que tienen desventajas en los 17 estados que renovarán sus gubernaturas, tengan más tiempo para movilizarse y suplir sus negativos, sobre todo el de no ser personajes conocidos para el grueso de la poblacion, como sucede en Guerrero con Esthela Damián Peralta.
De hecho, trascendió que en el cónclave que se realizó en Acapulco el 12 de junio pasado, por lo menos dos aspirantes pidieron más tiempo para menearse por regiones y municipios: Iván Hernández y Esthela Damián Peralta. Y serían justamente ellos los que recibieron luz verde y respaldo de miembros del gabinete federal para buscar la coordinación, tanto en caso de que la coordinación sera por el género hombre, o que sea por el género mujer.
Entonces, los aspirantes escucharon una cosa y firmaron otra. Y los traen como cuche en callejón, esperando a que los llamen para definir los perfiles, enviar a los que no están seleccionados a su casa y permitir que los que sí serán encuestados sigan exponiéndose a la opinión pública, lo cual sería lo más correcto y sensato.
Al contrario, las dos dirigentes nacionales, tanto la presidenta del partido, Ariadna Montiel; como la presidenta de la Comisión Nacional Electoral, Citlalli Hernández, se hacen ahora como que la virgen les habla, y salen con el garlito de que tienen hasta el 31 de diciembre para seleccionar a los coordinadores estatales.
Es decir, se van a ir al calendario oficial de las precandidaturas para gobernadores. Luego entonces, los chamaquearon. No había necesidad de renunciar a sus cargos públicos ni de protagonizar una intensiva movilización en defensa de la cuarta transformación y en defensa de la soberanía nacional.
No había, pues, necesidad de mentir.
Y el hecho de que como ya dijimos en otra entrega, Ariadna y Citlalli se están sacando nuevos conejos del sombrero de magas, no abona a la unidad del partido. Al contrario, si todo esto se prolonga hasta diciembre, Morena no sólo se va a despedazar, sino que van a hartar a la gente, al grado de que comenzarán a buscar otras opciones.
Al no tener a un aspirante fuerte ya definido, el partido deja la puerta abierta para nuevos escenarios, que nada tienen que ver con el plan original, en los que no estaba incluida la figura de delegados del partido para los estados, que sí existe, pero sólo para cuestiones organizativas, no para inmiscuirse en la selección de coordinadores.
Eso ya lo vivimos en Guerrero en 2021, cuando el partido mandó a Salomón Jara -actual gobernador de Oaxaca- como delegado partidista. Lo que sucedió no tiene nombre. Se le acusó a Salomón de haber encabezado la venta masiva de candidaturas en todos los niveles. Y por cierto dejó el estado antes de que la bomba estallara, pero se fue con las bolsas repletas.
¿Sucederá lo mismo con Irugami Perea, el flamante delegado morenista en Guerrero? Parece que todo se convertirá en un negocio, y que los coordinadores estatales, distritales y municipales, terminarán siendo los que paguen más.
Para cerrar, amable lector, se supone que las coordinaciones estatales quedarían definidas antes del 3 de agosto, fecha en que se lanzará la convocatoria para los aspirantes a diputaciones federales. El 21 de septiembre se emitirá la convocatoria para muncipios y finalmente el 8 de noviembre se convocaría a los aspirantes a diputados locales.
Pero si no se elige a los coordinadores estatales en el tiempo establecido, todos los procesos internos se van a empatar, y el partido quedará atrapado en los tiempos legales, complicando aún más el escenario para los aspirantes.