Editorial
¿El TUCE?
Los voceros del Los Esthelos (vamos a usar su propio apelativo), están desde ayer corriendo la voz para esparcir el rumor de que en Guerrero se ha formado un TUCE (Todos Unidos Contra Esthela), en alusión al TUCOM (Todos Unidos Contra Madrazo), formado en aquel lejano 2005, cuando el ex gobernador de Tabasco pretendió la presidencia de la República por el PRI.
Era un grupo de gobernadores, exmandatarios y legisladores que se unieron para detener a Roberto Madrazo en su ambición por alcanzar la candidatura de la Presidencia, ambición que no se le había cumplido en el año 2000, cuando el tricolor prefirió a Francisco Labastida Ochoa.
Al final, Madrazo y su camarilla se impusieron y compitieron contra Felipe Calderón del PAN, y Andrés Manuel López Obrador del PRD. El cobro de factura fue tan alto, que el tricolor se desbancó hasta la tercera fuerza política, pero su alianza con el PAN, formando el clásico PRIAN, desplazó al PRD de la toma de decisiones durante el Calderonato.
Volviendo al tema, los voceros de Los Esthelos no pueden siquiera comparar el desencanto de los morenistas de Guerrero -así en general porque así es- y pretender que este desencanto expresado en redes sociales sea un TUCE.
A diferencia del caso Madrazo, donde hombres de poder se le opusieron, aquí la oposición viene de la gente, sean o no militantes de Morena, porque recordemos que aún hay un 20 por ciento de ciudadanos sin partido que sigue sin definir su voto, y que a la luz de los últimos acontecimientos podría adelantar esa decisión.
Un recorrido por redes sociales les dará a Los Esthelos el pulso de lo que vienen provocando desde el año pasando, cuando llevaron a Esthela Damián a una campaña anticipada, sólo con el objetivo de posicionarla, pero en lo que fue un movimiento sintético, porque la aspirante seguía en sus oficinas de la Ciudad de México, mientras que en Guerrero fluían los trípticos, carteles e imágenes con la chica del sombrero usando un traje muy parecido a los de los servidores de la nación y lanzando el clásico: “Guerrero es con E”.
Se lo preguntaron a la presidenta, de hecho, y ella aclaró puntualmente que quien quisiera hacer campaña renunciara. Que eso no estaba permitido.
Y en diciembre pasado, la presidenta se llevó a Esthela Damián a la Consejería Jurídica, poniendo fin a su movilización. Aparentemente, porque en realidad Los Esthelos siguieron la promoción, en espera del tiempo prudente para introducirla de nuevo a la escena pública. Y la renuncia se dio en el contexto menos indicado y por la vía menos favorable. Porque si pensaron que el presunto “destape” de Sheinbaum a Esthela le favorece, ya vieron que no. Lo que esparcieron en el ambiente no fue el aroma de café, como aluden cuando hablan del TUCE, sino el aroma de la imposición. Lo dicho por Jacinto, que como dirigente del partido afirma que no conoce a la Esperanza de Guerrero, pone la cereza del pastel. La campaña ha sido artificial. Ese es su TUCE.