Cuando la historia contradice el discurso

Cuando la historia contradice el discurso

1 de julio de 2026 | Por DS

DESPEJAR

Cuando la historia contradice el discurso 

MISAEL TAMAYO NÚÑEZ

 

Los trashumantes de la política están por todos lados. De hecho, eso es parte de la naturaleza de la política partidista, y es el resultado de que los partidos políticos sean la única puerta -o casi- que garantiza el acceso al poder.

Pero cuando estos institutos se corrompen, se anquilosan, pasan a ser propiedad de grupos, de familias o de personas, o cuando pactan con otras fuerzas políticas sin consultar a sus bases, violando sus estatutos y cambiando su posición ideológica, no hay más remedio que salir de ellos.

Una persona, hombre o mujer, se mueve de un partido a otro cuando así conviene a sus convicciones personales, de grupo y de su propio proyecto político. Unos van y otros vienen y los electores ya estamos acostumbrados a ello.

Pero esta movilidad es aceptable siempre que sea en la misma línea ideológica. Es decir, que no haya saltos de la muerte, como los ex de Morena que ahora militan en Movimiento Ciudadano, partido que ya ha cambiado de matiz varias veces, y que ahora está en manos del Grupo Astudillo. Ahí se les ve muy cómodos a los ex morenistas, torpedeando, criticando y acusando a los guindas, a los oficialistas -dicen- de ser lo peor que le ha pasado al planeta.

Estos personajes hablan desde su propio dolor, porque en 2021 no pudieron acceder al poder, que ya tenían bien planeado y planchado con Pablo Amílcar Sandoval, el súper delegado de programas sociales, quien además tenía el control del partido y todos sus órganos internos, así como el Congreso local.

Y cuando su jefe político se doblegó y se quedó en Morena, apoyando incluso a Adan Augusto López Hernández en su intento por ser el candidato presidencial para los comicios de 2024, ellos optaron por la renuncia. Nótese que Pablo se quedó en Morena, mientras que prominentes miembros de su grupo político, incluido Luis Enrique Ríos Saucedo, que fue su suplente en el Congreso local, viraron hacia la derecha.

Y no, no es que Movimiento Ciudadano sea centro o algo que se le parezca. Mientras que los naranjas tengan a nivel nacional una alianza legislativa con el PRI y con el PAN, votando en contra de todo lo que huela a cambio, entonces son de derecha, digan lo que digan y hagan lo que hagan.

Pero también ocurre a la inversa. Da el caso que personajes que militaron en la derecha, que fueron parte de ella, que incluso fueron candidatos o candidatas, se mueven a la izquierda y se olvidan de su origen, acusando a otros de no pertenecer. Eso es descarado.

Es el caso de Esthela Damián Peralta, ex asesora jurídica de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien se ufana diciendo que ella no le levantó la mano al panista Ricardo Anaya en 2018. ¡Ajá! Pero el emecista Dante Delgado Rannauro sí le levanto la mano a ella en 2015, cuando como militante de Movimiento Ciudadano fue la candidata a jefa delegacional en Venustiano Carranza.

Eran tiempos en lo que MC tenía una alianza con el PRD y con el PAN, por cierto. En Guerrero, Luis Walton Aburto (qepd), ganó en 2012 la presidencia de Acapulco por la alianza MC – PRD, y tenía planes de ser el gobernador del estado en 2015. Fue la promesa que le hicieron Ángel Aguirre y de Marcelo Ebrard. Como el Sol Azteca nominó a Beatriz Mojica Morga, ya estando defenestrado Aguirre, eso molestó a Walton, quien no tuvo empacho en virar a la derecha, apoyando al priísta Héctor Astudillo.

Ese fue justo el tiempo en que Esthela Damián militaba en MC y fue candidata delegacional en la CDMX. En ese momento ella y Beatriz coincidieron no en el partido pero sí en la alianza.

Y de ahí viene su amistad con Lloyd, el hijo de Luis Walton Aburto, mismo que tuvo que virar ahora hacia la izquierda, a Morena, una vez que su padre lo hizo pasadas las elecciones de 2018. Cómo olvidar aquella foto de Walton como encumbrado dirigente de MC, con el recién estrenado presidente Andrés Manuel López Obrador. La versión de esa foto fue que AMLO mismo lo invitó a Morena y por eso vino a Guerrero a hacer sus maletas, renunciando al partido naranja, cuya estructura era la que él construyó desde hacía unos 15 años.

Pero no sólo eso. Desde 2009, el PRD y el MC tenían una alianza con el PAN, la que diseñaron para evitar el retorno del PRI al poder, pues para ese tiempo el tricolor mostraba visos de recuperación tras el fallido gobierno de Calderón, tendencia que se recrudeció hasta el triunfo del priísta Enrique Peña Nieto en 2012.

Esa alianza se reactivó en 2018, por eso hay fotos de Walton como dirigente de MC; Beatriz Mojica Morga como candidata al Senado por el PRD; y Ricardo Anaya Cortés, como candidato del PAN a la presidencia de la República. El candidato a la presidencia de Acapulco fue Joaquín Badillo Escamilla, hoy coordinador de la bancada de Morena y presidente del Congreso local. ¿Qué tal?

Revisando la bibliografía de Esthela Damían en Internet, cita que el 17 de octubre de 2017 presentó su renuncia al partido (MC), por estar en desacuerdo con el Frente Ciudadano Por México que impulsó una alianza con el PAN y el PRD para las elecciones nacionales y locales del 2018. Argumentó que no compartía la idea de darle otra oportunidad al Partido Acción Nacional quien ya gobernó el país durante 12 años y criticó a lo que llamó "pseudo izquierda". Y fue así que llegó a Morena, desempacada de la derecha emecista.

Exactamente lo mismo hizo Beatriz Mojica Morga, pero en su propia línea ideológica. Dejó el PRD, partido al que acompañó hasta las presidenciales de 2018, cuando se dio cuenta que tras el triunfo de AMLO se fraguó un complot para torpedear su gobierno de todas las maneras posibles. Así migró a Morena y fue candidata a diputada local por uno de los distritos de Acapulco en 2021, cuando también aspiró a la gubernatura. Y en 2024 ganó ampliamente la elección como Senadora de la República.

La gran diferencia entre Beatriz y Esthela, es que la ruta de Beatriz siempre ha sido en la izquireda. Del PRD se movió a Morena. En cambio, Esthela fue primero del PRD, luego de MC y finalmente aterrizó en Morena. Capulinaje triple. Pero, además, su carrera política la hizo fuera del estado de Guerrero, y viene ahora que es tiempo de caza. Como dice el dicho: Aunque el piso esté parejo, hay niveles.