Palabras sin reposo

Palabras sin reposo

2021-12-10 | Por DS

Euclides Lacuña

Los momentos del PRD (2)

Los Chuchos formalizarán abiertamente su sueño: servir de empleados de los traidores a la nación.

Una vez que el PRD firmó el Pacto por México impulsado por Enrique Peña Nieto, el conflicto con los principales liderazgos internos y las bases integrantes de sus corrientes se dio de manera abierta y directa, aunque algunos liderazgos intentaron una transformación interna del PRD mediante el cambio de los estatutos, la modificación de sus objetivos, los intentos por institucionalizar a un partido cuyas prácticas internas violaban, mediante acuerdos entre dirigentes y grupos, la normatividad del partido. 

Hubo varios intentos por evitar la dispersión de los grupos internos ante la amenaza del máximo líder, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) de abandonar el PRD debido a la firma del Pacto por México, decidida por los Chuchos y sus corrientes Nueva Izquierda y Alternativa Democrática Nacional. Unas horas antes de que AMLO anunciara su decisión, un Jesús Ortega bravucón y provocador declaraba en una reunión con el CEN del PRD en Veracruz: "si él tomara esa decisión, desde mi punto de vista, sería respetable, pero al mismo tiempo pienso que se podría terminar con esa esquizofrenia política, dos visiones diferentes, comportamientos, dos posiciones políticas o más". (“Si se va AMLO, ‘se acabará la esquizofrenia’", en Vanguardia, 29 septiembre 2015).

Jesús Ortega, el llamado Chucho Mayor, nunca le perdonó a AMLO que no lo haya apoyado en su candidatura para la dirigencia nacional del PRD en 2008, misma que decidió el Tribunal Federal Electoral en favor de Jesús Ortega, en medio de lo que es conocido como “Chuchinero”, en referencia al cochinero en que incurrieron los Chuchos para ganar la elección interna a Alejandro Encinas. En 2013, luego de un proceso de corrupción y pragmatismo interno en el cual el PRD renunció a la posibilidad de convertirse en el partido de izquierda que la sociedad mexicana necesitaba para cambiar el modelo neoliberal, AMLO renunció a ese partido y anunció que convertiría a MORENA, entonces un movimiento social, en un partido político. Los Chuchos festejaron la salida de AMLO, pese a que, como candidato presidencial en el 2012, “López Obrador obtuvo casi 2.2 millones de votos más que los candidatos del Movimiento Progresista al Senado y casi 2.4 millones más que los diputados federales de la misma coalición” (Cantú, Jesús, “Jaque de López Obrador”, Proceso, 17 de septiembre, 2012). Desde entonces, al PRD se asumió como un partido de izquierda “moderna y progresista”, eufemismo con el cual justificó durante varios años, antes de asumirse como partido de derecha, su alianza con el principal partido de derecha en el país, el PAN.

A principios del mes de diciembre de este año, el dirigente nacional de lo que queda del PRD, Jesús Zambrano, anunció una transformación del PRD en sus estatutos y líneas de acción: “Vamos a asumirnos como un partido que está alejado de todo autoritarismo, que no tiene nada que ver con lo que se maneja como si fuera de izquierda (…) queremos dejar claro que no tenemos nada que ver con el partido que se asume de izquierda, y que es claramente un cultivo de carácter autoritario que no tiene nada que ver con los principios democráticos de la izquierda. Se trata de tomar distancia de gobiernos autoritarios y dictatoriales como Nicaragua, Venezuela, y Cuba, que coartan en el ejercicio de libertades para la sociedad”. (“PRD cambia de piel; ya no será “de izquierda”. En El Universal, 3 de diciembre del 2021).

La declaración del dirigente nacional perredista, Jesús Zambrano, entusiasta promotor de el Pacto por México, junto con Jesús Ortega, se da en los momentos más críticos de ese partido luego de haber perdido todas las gubernaturas que ganó mientras AMLO fue la figura principal del PRD, luego de haber perdido casi toda presencia en el Congreso de la Unión, y luego de aliarse a nivel nacional con los partidos de derecha en torno al neoliberalismo, y en torno a la figura del empresario Claudio X, González Guajardo. El PRD, pues, finalmente será lo que Los Chuchos han representado: empleados y paleros de los traidores a la nación.