APUNTANDO AL SUR

APUNTANDO AL SUR

2023-09-28 | Por DS

Homero Rodríguez Serrano

FRATICIDA BATALLA EN MORENA POR LA CIUDAD DE MEXICO.

Morena surgió como un movimiento organizado en torno a la candidatura y luego a la Presidencia de López Obrador, y ahora que nos encontramos en el tramo final de su administración y estamos en vísperas de la sucesión presidencial, comienzan a dibujarse las costuras sin cerrar, las divisiones políticas e ideológicas profundas, en otras de ocasión, con tal de mantener espacios de poder, aparecen los rencores, odios, chantajes y también las mezquindades.

Comento lo anterior, por la rudeza con que los sectores duros de la 4T han recibido la precandidatura de Omar García Harfuch a la Ciudad de México. Esa rudeza, nada tiene que ver con la ideología y sí, mucho con la lucha fratricida por los espacios de poder. Desde mi punto de vista, es la forma en que esas tribus pretenden medir a Claudia Sheinbaum. Quieren ver hasta dónde tiene o no el bastón de mando; si realmente tiene control o no de las fuerzas políticas en las que se apoya; saber si es susceptible o no al chantaje político.

Eso también, se puede constatar en sus diversos recorridos por el país cuando algún gobernador le organiza eventos desangelados, ése es el mensaje. Cuando uno de los articulistas de los sectores duros de Morena y Palacio Nacional escribe que “si el candidato de Morena en la ciudad es García Harfuch eso quiere decir que Claudia se dobló”. Ese tipo de mensajes, en el argot político se les conoce como chantaje.

El nieto del general, Marcelino García Barragán,-represor del movimiento estudiantil del 68-, jamás hubiera sido precandidato sin el respaldo de Claudia y la autorización presidencial. Si se encuentra ahí, es porque fue, según Claudia, uno de sus más eficientes colaboradores en el gobierno de la ciudad, en un renglón que estuvo a punto de colapsar en los primeros meses de su administración, la seguridad pública, y lo ha hecho con lealtad a la jefa de Gobierno.

Denostarlo por su pasado familiar o por haber sido policía, es también una forma de desacreditar a su propia candidata presidencial: Omar, no surgió de la nada ni le fue impuesto por nadie a Claudia, y mucho menos al responsable palaciego. Es un personaje que surge de las entrañas de la propia administración de Sheinbaum y durante cuatro años para bien o para mal a gozado de su confianza.

Un admirable analista, arrancaba sus conferencias sobre el tema de seguridad preguntando a su auditorio, compuesto de empresarios y de clase media relativamente acomodada, quién quería que sus hijos fueran policías. Como respuesta obtenía el silencio y de inmediato les decía: si nadie con mayor capacidad y formación profesional quiere ser policía o trabajar en las áreas de seguridad, ¿cuándo tendremos una policía eficiente?

García Harfuch, que dispone de esas capacidades, en cuatro años, logro mejorar la policía capitalina, reducir en forma notable los índices de inseguridad que se estaban desbordando y golpeo a todos los grupos criminales que operaban en la ciudad, sufrió por ello un atentado que estuvo a punto de mandarlo al panteón. Por cierto, Eric Adams, el alcalde demócrata de Nueva York, fue durante 20 años policía.

Por otro lado, Clara Brugada ha sido militante de izquierda de muchos años en Iztapalapa y la verdad, no ha gobernado mal esa populosa y conflictiva alcaldía. Pero en el resto de la ciudad, salvo en los ámbitos tradicionales de Morena, poco, muy poco se la conoce. La de Hugo López-Gatell es una candidatura impresentable y creo que hasta ahí paro el cinismo: 700 mil muertes en la pandemia cuando en una mañanera aseguro que 60 mil serían una tragedia, comparó al covid-19 con una gripe, no quiso hacer pruebas masivas, tampoco quería comprar vacunas; entró en conflicto con Claudia por el manejo de la pandemia en la ciudad y con Marcelo Ebrard por la compra de vacunas a Estados Unidos, chocó con la enorme mayoría de los especialistas.

Lo cierto, es que muy difícilmente, Clara o López-Gatell podrían ganar la ciudad. Las primeras encuestas los mandan a un lejano segundo y tercer lugar respetivamente. En 2021, Morena y sus aliados quedaron empatados con la oposición en un millón 900 mil votos aproximadamente. La oposición ganó nueve alcaldías de 16 en disputa y fueron aquellas donde se concentra la mayor parte de la clase media. La elección de 2024 será muy polarizada, sobre todo, en los grandes centros urbanos y sin una candidatura que atraiga a este parte de la sociedad, Morena la tendrá difícil para ganar la ciudad y eso repercute en la presidencial.

¿Cuántos de los que se exhiben como los duros, los puros, de Morena han ganado una elección importante, cuántos han sido eficientes en su labor de gobierno, cuántos son atractivos para un electorado que no sea estrictamente el suyo? Ésa es la pregunta que Morena debe responder para decidir la candidatura en la CDMX. Saludos amigos.