El cónclave de las pifias

El cónclave de las pifias

16 de junio de 2026 | Por DS

DESPEJAR

El cónclave de las pifias

MISAEL TAMAYO NÚÑEZ

 

Tremendo lío hay entre los morenistas. La exclusión de Rubén Cayetano García del cónclave de Acapulco, dio pie a que el partido guinda se exhibiera como un partido de facciones, pero -sobre todo- que le dieron armas al costachiquense para victimizarse y señalar que la dirigencia nacional de Morena, instancia que fue la convocante a la reunión, conculcó sus derechos partidistas.

Él mismo exhibió el audio del rector Javier Saldaña Almazán, revelando supuestos detalles de la reunión, ante lo cual el dirigente del partido, Jacinto González Varona, pidió pruebas. Cosa rara pero eso dijo. Chinto pide pruebas del contenido de un audio que rodó el domingo por todos los medios, en los que Saldaña le anuncia a su grupo político su invitación a competir por la gubernatura.

Y lo más grave es que Saldaña da los nombres de los 4 hombres y las 4 mujeres que presuntamente serán encuestados, y que no incluye obviamente a los excluídos en el cónclave de Acapulco. En cambio se sumó el propio Saldaña, que ni siquiera es militante del partido guinda. Al menos no se sabe que se haya registrado. Lo que recordamos es que hubo un tiempo en que el senador Félix Salgado Macedonio, a quien ahora Saldaña le rinde pleitesía, lo acusó de ser un rector rico dirigiendo una universidad pobre. Claro, a los pocos días el senador y el rector publicaron sendas fotos en fraterno diálogo y ahí, por arte de magia, Javier Saldaña Almazán se convirtió en el más fiel del séquito felixista, ensalsando en cada ocasión que se le presenta a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y, por supuesto, a la presidenta de la República.

Saldaña, además, quiso jugar sus propias cartas con Esthela Damián Peralta. La invitó a un encuentro entre universitarios de la UAGro, celebrado en la Cámara de Diputados, aprovechando los buenos oficios de Ricardo Monreal Ávila, alias Monry (Layda Sansores dixit). ¿Recuerda usted ese episodio, amable lector? En esa reunión programada por Saldaña y Monry, la entonces asesora jurídica de la presidenta Claudia Sheinbaum dio un discurso que no trascendió, pero sí sus fotografías con el rector y el diputado presidente de la Cámara Baja.

No les funcionó. Ese encuentro no tuvo gran trascendencia, aunque el mensaje fue obvio: la UAGro, al servicio de la asesora de Sheinbaum. Nada más ad hoc para andar de quedabien con la que manda en Palacio Nacional, pensaría el “Javidú” de la máxima casa de estudios de Guerrero.

Hasta donde se sabe, la reunión fue privada. Y lo que se dice en esos cónclaves, se queda en esos cónclaves. Pero no contaban con la astucia del Sierreño, que en su ambición se olvidó de la justa prudencia que se dicta en estos casos. Encarrerado por dar la buena noticia a su equipo, se desbocó y terminó exhibiendo tratos bajo la mesa, en lo oscurito, si es que realmente existieron.

Eso se verá cuando se emita la convocatoria el próximo lunes 22 de junio, y cuando se anuncie quiénes serán los encuestados, lista que tendrá que justificarse en sondeos generales, supongo, para elegir de entre los mejor posicionados y, entonces si, pasar a la fase de la propia encuesta de Morena. No lo sé realmente, sólo estoy elucubrando.

Por lo pronto, Saldaña cometió la pifia de su vida y posiblemente quede fuera de antemano de la elección interna. Primero, porque no es morenista, no sería justo para los que sí lo son. Si lo incluyen, sería como “externo” y eso no se ha dicho.

Segundo, porque no ha dejado el cargo que ostenta, que es un cargo público. Aunque la UAGro goce de autonomía, Saldaña no tiene libertad absoluta, y menos para postularse como aspirante a gobernador. Para registrarse, debe estar fuera de la Rectoría, sí o sí. Y en caso de que dijera sí, renuncio, tendrá que cumplir con lo que dicta el reglamento interno de la Universidad, los tiempos y todo el entramado de nombrar un interino.

No creo realmente que valga la pena que, por participar en un proceso interno de un partido político, el rector violente los estatutos universitarios, desestabilice la vida interna de la UAGro y, al mismo tiempo, violente el proceso interno de Morena.

De todos los perfiles que están disputándose la coordinación estatal de Morena, el de Saldaña es el más controvertido, pero también el más difícil de hacerlo encajar en el partido guinda, sin caer en imposiciones y violaciones legales. Sobre todo importa lo de la UAGro. ¿O de qué manera resolverá esto el Consejo General? ¿Está permitido que el rector se registre en un proceso partidista, y al mismo tiempo despachar como máximo administrador de la Universidad?

Así las cosas en Morena Guerrero. Saldaña, sin querer queriendo les agrió la miel de los coacoyules. La reunión de la unidad terminó siendo el cónclave de las pifias.