Colegio Militar
A casi 200 años de su institución, el Heroico Colegio Militar tiene ya inscrita su historia en letras de oro en el muro de honor del Congreso de Guerrero, donde ayer los diputados locales aprovecharon la ceremonia de instalación del primer periodo ordinario de sesiones, del tercer año de la LXIII Legislatura, para rendir merecido homenaje a una de la principal escuela militar del país, que nació en plena guerra de Independencia.
Un poco de historia nos ayudará a entender cómo fue que una institución tan importante para el país nació y se desarrolló, hasta ser ahora la principal escuela militar en México, donde se forman los oficiales del Ejército Mexicano bajo el lema de “Honor, Lealtad, Patriotismo, Valor y Abnegación”.
A lo largo de la colonia no se tuvo como tal una escuela de formación militar. Fue en 1765, cuando se ordenó establecer una escuela práctica de artillería, "para la instrucción de oficiales y tropas de citado cuerpo en Veracruz y otra en México”, siguiendo el método de España". La orden quedó en proyecto sin llegar a su realización.
Esa desorganización, además del clasismo que impuso el gobierno peninsular y su homólogo en la Nueva España, impidió que la colonia fortaleciera sus instituciones militares, pues ningún criollo y mucho menos mestizo podía ocupar los cargos oficiales.
Fue hasta el movimiento de Independencia que la corona española reparó en la necesidad de contar con una escuela de cadetes. El Brigadier español Diego García Conde, propuso en 1817 al gobierno virreinal, la creación de una escuela que impartiera todos los conocimientos necesarios a la profesión de las armas. A García Conde se le tomó la palabra e incluso él mismo fue nombrado Director General del cuerpo de Ingenieros, pero de inmediato propuso se creara un Colegio Militar para formar oficiales para todas las armas del Ejército.
En febrero de 1822, siendo Emperador Agustín de Iturbide, la Academia finalmente quedó instalada en forma provisional en el edificio que antes ocupara el tribunal de la Santa Inquisición y como primer director el General Brigadier Diego García Conde, quien con su empeño y perseverancia lo hizo subsistir aunque de manera efímera.
El primer nombre que recibió dicha escuela fue "Academia de Cadetes"; las materias del plan de estudios fueron: dibujo, matemáticas, cálculo infinitesimal y adiestramiento. La primera antigüedad se compuso de 16 alumnos de una compañía original de 80.
Un año después, el 11 de octubre de 1823, el General José Joaquín Herrera, Ministro de Guerra y Marina, expidió un decreto creando el Colegio Militar y ordenó su traslado del edificio de la ex-inquisición a la fortaleza de San Carlos de Perote.
Desde entonces, el Heroico Colegio Militar se ha ocupado de formar a los oficiales del Ejército en manejo de armas, pero también en otras disciplinas y profesiones. La gobernadora asistió como testigo de este homenaje y elogió al Heroico Colegio Militar, como institución clave en la evolución de las Fuerzas Armadas de México, en presencia de los jefes militares de la entidad, diputados y el titular del Poder Judicial.