Homero Rodríguez Serrano
LÓPEZ OBRADOR, SU POPULARIDAD Y SUS MÚLTIPLES PROBLEMAS.
El presidente de la República, se encuentra, lejos, muy lejos de vivir su mejor momento. El de Macuspana, tiene el poder, pero no el férreo control que tuvo en el país durante los dos primeros años de su mandato. Perdió la mayoría constitucional en la Cámara de Diputados, lo que le impide modificar la Carta Magna a su capricho. La reforma eléctrica, que considera la más importante de su mandato, está en la congeladora por falta de votos.
En días recientes, negros nubarrones se asoman por el cielo azul del zócalo capitalino y le explicare porque: Don Andrés Manuel, fue severamente criticado en días pasados por dos de sus antiguos compañeros de lucha: Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo.
El hijo del general de Jiquilpan, líder histórico de la izquierda en México, dijo en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara que “Así estoy viendo al país con muchos rezagos todavía y sin propuestas para cómo superar estos problemas de pobreza, empleo, inseguridad, escaso crecimiento económico, deterioros ambientales todas las cuestiones que tiene que ver con género", enfatizó.
En tanto, el polémico, Porfirio, predice que la 4T se “desgajará” en los próximos dos años, pese a la aceptación de que goza el Presidente en las encuestas. El viejo lobo de mar, estima que el “zocalazo” del primero de diciembre no es un prodigio de popularidad, sino de organización. Es reflejo de que ya siente “el vacío del abandono del poder”.
Afirma: “Sabe, además, que el nivel de concentración de poderes que existe en México no es ni heredable —¡ojo!, Sheinbaum— ni repetible, y que por fuerza de la política, de la economía, de la sociedad y de las ambiciones, este régimen de concentración de poderes tenderá a desgajarse en los próximos meses, antes de que se cumplan dos años”.
Por otro lado, Carlos Urzúa, su primer secretario de Hacienda, le asesto un fuerte gancho al hígado, al afirmar que debido a “su ignorancia en materia económica, el presidente hace acopio de información sobre tales asuntos mediante tarjetas, acordeones diríamos en mexicano, que le llevan de manera periódica asesores de la presidencia y ocasionalmente miembros de su gabinete”.
A lo anterior, súmele otros escándalos. En esos escándalos, se encuentran implicados funcionarios del círculo íntimo de su gobierno. Y el presidente, frente a videos y documentos contundentes, tiende un manto de impunidad a los suyos. De esto, quiere responsabilizar a los medios —nada raro—, pero la verdad es que de lo que estamos siendo testigos, se encuentra en documentos en poder del gobierno, de su gobierno. Falsa lucha anticorrupción de un falso demócrata.
Y, para colmo, estalla ante la opinión pública, la guerra soterrada que durante el primer trienio de la Cuarta, sostuvieron Santiago Nieto, en sus tiempos en la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, y el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero. Filtraciones de documentos, de peticiones, de denuncias anónimas que revelan las propiedades y gastos de ambos. ¡Corrupción, pues!
El presidente, además, lleva una buena cantidad de días de ver sometidos a sus hijos mayores a cuestionamientos sobre conflictos de interés y corrupción por la empresa chocolatera “Roció” que tienen en Tabasco. Ante los ataques, su única defensa ha sido la descalificación de los mensajeros, porque no tiene más herramientas para contraatacar.
Por último, en redes sociales, se difundió un video de diciembre de 2017 de su secretario particular, Alejandro Esquer, y la jefa de la Unidad de Finanzas y Administración de la Presidencia, Denis Zaharula Vasto, cuando en su calidad de responsables financieros de Morena realizaron, con otras cuatro personas, 28 depósitos en efectivo por un monto de 50 mil pesos cada uno, con una diferencia de media hora, aparentemente para financiar campañas electorales del partido. En lugar de investigarlos, los exonera en una de sus mañaneras. “A los amigos pan a los enemigos palo”. Saludos amigos.