Palabras sin reposo

Palabras sin reposo

2021-05-10 | Por DS

El nuevo feminismo en marcha

Euclides Lacuña

Este 10 de mayo, dedicado en el calendario cívico a homenajear a las madres del mundo, habrá en México y otros países marchas feministas de protesta que tienen como bandera de lucha malos tratos, asesinatos, abusos, y demás vejaciones cometidas por el hombre contra la mujer, lo cual en general, ha derivado en una lucha social organizada por grupos de mujeres que en el mundo son conocidas como “feministas”. De acuerdo con Melissa Pérez Peláez, joven filósofa y estudiante de Maestría en Literatura en la Universidad de Antioquía, Colombia, columnista del periódico El Mundo, el feminismo “es un conjunto de ideologías y movimientos que tienen como fin último la igualdad de derechos entre hombres y mujeres en todos los niveles de la vida (familiar, sentimental, laboral, académico, entre otros) y se establece como contrapeso ante la dominación y la violencia de un género sobre otro; dominación y violencia que incluye, por supuesto, la asignación de roles sociales según el género”. (“Ser mujer en el Siglo XXI”, Melissa Pérez Peláez, En ElMundo.com, Colombia, 8 febrero de 2019). Esta definición de feminismo es muy reciente, puesto que han existido y existen diversos tipos de feminismo que han tenido diversos objetivos a lo largo del tiempo, y los feminismos se definen de acuerdo a los objetivos que persiguen, sus formas de lucha y su integración social.

En nuestro país, se ha dado un fenómeno que llama la atención por la forma como se manifiestan las mujeres, las características de las mujeres que participan con el objetivo del feminismo, y las acciones que realizan. Por sus formas de lucha, su integración social y sus consignas, las feministas que han salido a las calles en México han desatado opiniones muy divididas, la mayoría en su contra, que incluso han sido llamadas por el grueso de la población mexicana como “feminazis”. Por su composición social los grupos feministas son integrados por mujeres de bajo nivel social, caracterizados por ser activistas radicales, que persiguen objetivos muy simples: la aniquilación del hombre o por lo menos la implantación del dominio de las mujeres sobre el hombre, para lo cual exigen a las autoridades “romper el pacto patriarcal”, con lo cual no es de esperarse ningún avance en la lucha que llevan a cabo, como no sean las expresiones de desaprobación y en gran medida de desprecio, por amplios sectores de la población mexicana.

Con el pretexto, infundado, de que las autoridades mexicanas no hacen nada por evitar los abusos y los feminicidios, las mujeres que han estado saliendo a las calles han realizado violentos actos de vandalismo contra bienes y espacios públicos, y contra personal de seguridad que ha tenido que aguantar las órdenes de no contestar las agresiones y soportar los golpes y violencia dirigidos contra ellos desde las organizaciones femeniles, a las que se han sumado grupos de jóvenes encapuchados violentos. Volviendo a Melissa Pérez Peláez, la filósofa colombiana advierte que mantener una lucha de esa naturaleza podría llevar a “caer en la peligrosa trampa de confundir el feminismo con un feminismo victimista y antihombres, que desquicia y entorpece todo avance que pueda tener la lucha feminista por la igualdad y libertad de género. Es cierto que a lo largo de la historia ha habido y sigue habiendo un abuso machista que no se puede negar, y que hacerlo sería una desfachatez impensable en pleno Siglo XXI, pero también es cierto que los juegos y abusos de poder son perpetrados tanto por hombres como por mujeres”. (Ibídem).

Porque desde la perspectiva de las mujeres supuestamente feministas, las agresiones contra las mujeres son solo de los hombres y de las instituciones contra ellas, a pesar de que en las leyes y normas ha habido una serie de cambios que las beneficia ampliamente, aún en contra de los derechos humanos de los hombres, pero que por cuestiones políticas se han impuesto en la ley en perjuicio del género masculino. Y es que las nuevas mujeres feministas mexicanas quieren cambiar las cosas asumiendo lo peor de…los peores hombres. Basta escuchar cómo se expresan, cómo se relacionan, cómo actúan, y si se le puede llamar así, su propuesta de violencia para transformar su situación social. Así que este Día de las Madres marcharán y mostrarán una vez más…que no tienen madre.