Porque el reino de los
cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó
sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno
conforme a su capacidad: y luego se fue lejos. Mateo 25:14, 15.
La parábola de los talentos
… tiene una aplicación individual y personal para cada hombre, mujer y niño que
tengan uso de razón… Cuando el dueño de la casa llamó a sus siervos dio a cada
hombre su trabajo. Toda la familia de Dios está incluida en la responsabilidad
de usar los dones de su Señor. Todo individuo, desde el más bajo y más oscuro
hasta el más grande y más exaltado, es un agente moral dotado con habilidades
por las cuales es responsable ante Dios… Los dones espirituales, mentales y físicos,
la influencia, la posición, los bienes, los afectos, las simpatías, todos son
preciosos talentos que deben ser usados en la causa del Maestro para la
salvación de las almas por las que Cristo murió.Estudios bíblicos
¡Cuán pocos aprecian estas
bendiciones! ¡Cuán pocos tratan de desarrollar sus talentos e incrementar su
utilidad en este mundo! El Maestro ha asignado a cada hombre su obra…
Aquellos que han sido
bendecidos con mejores talentos no debieran despreciar el valor de los
servicios de aquellos que tienen dones menores que los suyos. El más pequeño de
los dones es un don para Dios. Con la bendición de Dios, el único talento usado
con diligencia, se verá doblado, y los dos [talentos] usados para el servicio
de Cristo serán incrementados en cuatro; y el más humilde instrumento puede
desarrollarse en poder y utilidad.
El propósito fervoroso, los
esfuerzos abnegados todos son vistos, apreciados y aceptados por el Dios del
cielo… Usad vuestros dones en mansedumbre, en humildad, en confianza, en fe, y
esperad hasta el día del ajuste de cuentas, y no tendréis motivo de pesadumbre
ni de vergüenza.—The Review and Herald, 26 de octubre de 1911.