La elección más importante
Euclides Lacuña
Los críticos, y los simpatizantes de la llamada Cuarta Transformación, han dado en calificar a la presente elección que entrará en su fase final el domingo, como la elección más importante de la historia. Los opositores de derecha la señalan como la más importante porque en su opinión los mexicanos de su especie -los de sangre azul, los que se creen dueños del país, los que perdieron privilegios- habrán de cobrarle al presidente todo “el mal” que según ellos ha hecho a México al tomar en cuenta a los pobres, precisamente porque les quitó a los ricos el país, sus negocios corruptos y sus privilegios de las manos, porque está llevando a tribunales a los que han robado al pueblo, y porque está castigando la corrupción. Asuntos no menores con los cuales de ninguna manera los dueños del dinero estarán de acuerdo.
Más allá de simpatías o antipatías, y sabiendo que el enojo de los súper ricos de México y de sus simpatizantes en el país y en el extranjero es real y se siente, podemos observar que la presente elección tiene la misma importancia que la elección del 2018, cuando el pueblo mexicano decidió levantar la cara y el puño y lanzó un fuerte “¡basta!” a la corrupción, a los privilegios, a las traiciones, a las burlas que durante décadas completas se sufrieron de las élites económicas y políticas de México y de sus cofrades los corruptos y cómplices que conforman su base social y que también forman parte del llamado “pueblo” en las clases medias y bajas.
La presente elección tiene la misma importancia no solo porque están en juego tantas y tantas presidencias municipales, congresos locales y federales y gubernaturas, sino porque sigue en juego el destino del país, un destino que el pueblo de México está dispuesto a tomar en sus manos y darle un rumbo diferente al que llevaba en manos de las élites empresariales y políticas. Es evidente, guste o no al señor Claudio X. y sus lacayos, los líderes y simpatizantes de los partidos de derecha aglutinados en el PRIANRDMC, y le guste o no a la embajada de Estados Unidos en México.
Porque la participación de los empresarios es igual de decidida y fuerte que en el 2018 y en los años anteriores, solo ha cambiado de forma, pues ahora adquirió la representación de una participación política abierta en la que el señor X se convirtió abiertamente en el patrón-líder de mediocres dirigentes partidistas como Alejandro Moreno, Marko Cortés, Jesús Zambrano, y Clemente Castañeda-Dante Delgado, dirigentes del PRI, PAN, PRD, y MC, respectivamente. Claudio X. se convirtió no solo en el financiador de las campañas políticas y sucias desestabilizadoras del gobierno mexicano, sino que es en los hechos el líder político que participa incluso en las campañas políticas y mediáticas en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador y su gobierno.
Otra característica es que si bien se sabía que el gobierno de Estados Unidos aporta millones de dólares a las campañas de los partidos conservadores en México, ahora se dio a conocer y se denunció, llegando al público el conocimiento de las cantidades y medios usados para hacer llegar los recursos a la oposición derechista, es decir, la embajada de Estados Unidos en México que entrega millones de dólares a la derecha mediante programas de apoyo dirigidos a supuestas organizaciones de la sociedad civil que supuestamente llevan a cabo acciones de apoyo a la ciudadanía. A la participación y aportación de dinero de los empresarios y del gobierno de los Estados Unidos se mantiene el apoyo financiero y logístico del crimen organizado, que tiene sus propios candidatos y sus propios métodos de apoyo a la derecha, que es la que les garantiza su supervivencia como organizaciones criminales en contra del pueblo.
Pero hay otra característica muy importante que podemos observar que desde mi punto de vista es la más importante: la participación del pueblo se mantiene firme y decidida, a pesar de las amenazas, a pesar de los ataques a su seguridad y a sus vidas. Y eso, ninguna derecha lo detiene.