Cuidado con Aguirre… y sus muchachos

Cuidado con Aguirre… y sus muchachos

2 de julio de 2026 | Por DS

DESPEJAR

Cuidado con Aguirre… y sus muchachos

MISAEL TAMAYO NÚÑEZ

 

Reviven Aguirre y sus muchachos. Cuando se pensaba que el ex gobernador ya estaba jubilado, luego del rechazo abierto que los morenistas le hicieron hace casi dos años, ya anunció que se reagrupa y vienen con todo en el contexto del proceso electoral 2027, aprovechando la renovación de la gubernatura, el Congreso local, la Cámara de Diputados y los Ayuntamientos.

Aunque con un grupo muy mermado, pero que seguramente irá engrosando conforme se acerquen los tiempos del reparto de candidaturas, los aguirristas y su Tlatoani se dejaron ver en reunión de petit comité.

Ex alcaldes, como Tomás Hernández Palma, de San Marcos; o la ex presidenta de Atoyac y ex diputada loca, Yanelli Hernández Martínez, son los más visibles de la fotografía divulgada antier. Ambos se quedaron a medio camino en 2024, cuando las tribus perredistas los desecharon y, por lo mismo, Palma debió postularse como candidato a diputado local por el PRI, luego de dos periodos como alcalde de San Marcos.

Sin embargo, aunque ahora asoman la cabeza como grupo político y alrededor de su Jefazo, los aguirristas ya andan muy activos en la campaña de Esthela Damián Peralta, sobre todo. Miembros de ese grupo la acompañaron a su registro en la Ciudad de México y en su gira por Costa Grande se reunieron con ella a puerta cerrada.

En la Zona Norte, se mueven lo mismo aguirristas como Silvia Romero Suárez, que figueroístas como Cuauhtémoc Salgado Romero, el coordinador de campaña de Esthela Damián.

Y así sucesivamente, aunque con una caballada bastante flaca, salvo por los que no lograron insertarse a Morena por su cuenta, los aguirristas vienen pisando fuerte.

Por ejemplo, uno de los próceres del Aguirrato en Guerrero, quizás el más fiel de todos, era el ex senador Sofío Ramírez Hernández, quien ahora anda de vocero del senador morenista Félix Salgado Macedonio. Y tal cual hizo con Aguirre, Sofío está haciendo lo mismo con Félix. Está firme al 100 y exigiendo que se le dé su lugar en el partido guinda.

De hecho, Sofío Ramírez ya anunció el “Movimiento felixista por la soberanía”, asociacíon civil que será debidamente notariada y con la que buscará respaldar al senador con licencia Félix Salgado Macedonio y acompañarlo en sus recorridos por los 85 municipios de Guerrero.

Ramírez informó que el llamado “Felixismo” cuenta con estructura propia para continuar promoviendo los principios de la Cuarta Transformación.

Asimismo, lamentó que Morena haya impedido la participación de Félix Salgado en el proceso interno y consideró que esa decisión vulneró sus derechos políticos. Afirmó que la nueva asociación trabajará para fortalecer el movimiento que respalda al senador con licencia.

"Yo creo que están lastimando los principios de la democracia cuando no se reconocen los derechos y la libertad de Félix Salgado de poder registrarse, y están lastimando a Félix, no en su condición de vida pública y política, si no que en su condición humana", dijo el ex aguirrista.

Y digo ex porque el mismo Sofío, quien ahora se asume felixista, aclaró que ya cerró su ciclo con el de Ometepec, con quien caminó por largo tiempo, primero en el PRI, luego en el PRD, y aunque luego Sofío Ramírez volvió al PRD no dejó de relacionarse con el ex gobernador interino que fue defenestrado por la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural Isidro Burgos, de Ayotzinapa.

Entonces, visto esto, Aguirre se quedó sin una de sus mejores cartas. También se le fue Alberto Catalán Bastida, quien molesto por la decisión de introducir a IPG a Morena, retornó al PRI, después de haber sido dirigente estatal del PRD, donde quiso quedarse pero no pudo superar el repudio de las tribus del Sol Azteca sobrevivientes al Aguirrato.

Entonces, podemos afirmar que los aguirristas ya tienen medio cuerpo en Morena y que la puerta que están usando ahora, al igual que los priístas, es la de la ex consejera jurídica, Esthela Damián Peralta.

Y claro que hay priístas ya metidos a Morena desde el proceso electoral pasado, como otros que están migrando a través de otros proyectos, pero nadie puede negar que mayoritariamente están tocando la puerta de Esthelado. Es decir, vienen en manada, y a ellos se sumarán los aguirristas.

Por cierto, decir Aguirre es decir muchas cosas. La palabra no es sólo un apellido, sino que engloba una tradición de chapulinaje muy conocida en Guerrero. El dos veces gobernador del estado migró en 2010 del PRI al PRD. En 2015 el partido del Sol Azteca perdió la gubernatura, pues la desgracia de Ayotzinapa facilitó el retorno del PRI.

Pese a todo, Aguirre siguió mangonenando dentro del PRD, y en 2021 lo llevó a una alianza contra natura con el PRI (en la que el PAN se negó a entrar por cierto, aunque en 2024 los blanquiazules se doblegaron). Ese año llevaron como candidato a gobernador a Mario Moreno Arcos, quien a pesar de contar con el apoyo de los principales cacicazgos priístas y perredistas, no logró ganarle a Evelyn Salgado Pineda, candidata de Morena, quien se convirtió en la primera gobernadora obradorista de Guerrero.

Para 2024, Aguirre quiso seguir manipulando lo poco que quedaba del perredismo en Guerrero; y aprovechando la alianza nacional con el PRI y el PAN, intentó imponer a sus muchachos en los cargos de diputados y ayuntamientos. Pero se topó con que personajes como Evodio Velázquez, Celestino Cesáreo, Bernardo Ortega, entre otros, levantaron la cabeza desués de 14 años de sometimiento,y le dijeron cuantas son cinco en una reunión cerrada en Chilpancingo.

Pasada la elección, Aguirre decidió migrar en masa a Morena, pero la inconformidad de los morenistas lo hicieron mantenerse en espera de los tiempos políticos, que ya llegaron. Pero como una vez se le dijo a los perredistas, ahora es la misma advertencia para los morenistas: ¡Cuidado con Aguirre...y sus muchachos!