DESPEJAR
Morena, entre la incertidumbre y la fractura
MISAEL TAMAYO NÚÑEZ
El proceso interno de Morena en Guerrero parece que se decantó en sólo dos perfiles: La senadora con licencia Beatriz Mojica Morga; y la ex asesora jurídica, Esthela Damián Peralta. De entre los hombres, el que más ruido hace es el rector de la UAGro, pero su distancia con el senador Félix Salgado Macedonio es evidente. Algo sucedió entre ellos que aquel registro con permiso de Félix se convirtió en una campaña en solitario. Al contrario, el de las Querendas anda por su lado, aunque ya le bajó a su entusiasmo, con su plañidero Sofío Ramírez anunciando que el que ríe al último ríe mejor, y que Félix será candidato sí o no, le pese a quien le pese y de a como sea.
Los que nos enfrascamos en el proceso “normal”, digamos, estamos olvidando este último detalle, que cobra fuerza ahora que la presidenta del partido, Ariadna Montiel Reyes, anunció que la toma de decisiones podría hacerse hasta diciembre.
De ser así, los riesgos de fracturas internas, inconformidades y deserciones se incrementa, sobre todo ahora que cada uno de los aspirantes ya demostró de qué está hecho y con cuántas canicas cuenta. Realmente no hay mucho de dónde escoger. Aunque sean muchos los suspirantes, no a todos les alcanzal a morralla para una candidatura.
De por sí el proceso tiene sus propios riesgos ahora que Morena decidió revisar hasta las redes sociales de los aspirantes, así como sus nexos, amistades y dineros, al grado de que no todos (particularmente los que tienen basura bajo la alfombra) han firmado la carta de consentimiento para ser investigados.
Citlalli Hernández, la presidenta de la Comisión Nacional Electoral de Morena, se enfrenta a un gran dilema, porque le tocará lidiar con los rechazados, que pueden ser punteros en estados, distritos y municipios. Sobre todo, si la información se ventila y se deja a los aspirantes en entredicho y exhibidos no sólo ante las bases morenistas, sino ante la opinión pública en general y, sobre todo, ante las autoridades.
¿Qué harán con estos desterrados? No habrá lugar para ellos y Morena pagará las consecuencias sin lugar a dudas. Aunque el anuncio se haga en lo oscurito, el hecho de que un aspirante -hombre o mujer- se retire de la contienda o no sean tomados en cuenta, será motivo de murmuración y será comidilla para la oposición.
De ahí la importancia de que Morena acelere la toma de decisiones, que dejen de estar jugando al tapado o tapada (como parece que sucede en Guerrero), y que cumplan con los plazos establecidos.
Si sólo van a encuestar a 6 personas por estado, ya deben tener los perfiles idóneos, y sólo a estos someter a una investigación penal, civil y financiera. ¿Por qué a todos?
Es demasiado trabajo revisar junto con el gabinete de seguridad y la Unidad de Inteligencia Financiera a más de 200 personas que se registraron en 17 estados sólo para las coordinaciones estatales. En realidad, sólo se necesita revisar a 102, y si quitamos a los dos del Verde y el PT por estado, entonces serían 68 morenistas. No más.
No hay razón para posponer la selección de los encuestados, ni la aplicación de las encuestas. Al contrario, debe hacerse ya para que el partido tenga el tiempo necesario para sanar heridas políticas y unificar a los grupos perdedores antes de los registros legales, la llamaa operación cicatriz.
Con una decisión a tiempo, se eliminará la incertidumbre en las bases del partido, etapa en la que ya están entrando. Eso debilitará a la base territorial y dejará a la militancia sin una directriz clara para el proselitismo permitido, sobre todo cuando arranque el proceso constitucional en septiembre.
En este contexto, además, el mismo Javier Saldaña propuso hace unos días que la elección del coordinador estatal en Guerrero se haga por consenso. ¿Es decir, que se suspenda la aplicación de las encuestas y que la decisón la tomen unos cuantos? ¿Quiénes? ¿Los mismos aspirantes o la gente de partido?
Aunque eso funciona en el PRI, donde suelen poner candidatos a modo para que el Consejo Politico sólo haga como que los elige, eso no funcionará en Morena, donde la apertura interna ha sido un distintivo desde sus inicios. Bueno, hasta usaron la tómbola para elegir candidatos, en un intento por quitarle a dirigentes y consejeros la posibilidad de tomar decisiones que le corresponden a las bases, aunque no lo lograron del todo, claro, porque a pesar de que se fomenta la democracia participativa, en Morena se siguen cociendo las habas de la imposición.
Rumores de venta de candidaturas, albazos, dedazos, deserciones y hasta traiciones, es lo que se conoce de Morena en Guerrero, de ahí que el partido nomás no avance en lo que se refiere a elecciones municipales, dejando esa cancha abierta para el PRI, el PRD, PT, Verde, MC y PAN.
Y más de esto veremos si Ariadna y Citlalli siguen en este juego de Juan Pirulero. Si siguen diciendo una cosa y haciendo otra. Si están decididas a prolongar la selección de coordinadores sin motivo alguno, pero sí con evidentes pretensiones personales.
La equidad de la contienda se está perdiendo. Los rezagados ya no pueden más. Los avanzados se están confrontando cada vez peor. Los desesperados recurren incluso a actos ilegales, como utilizar instalaciones oficiales, algo prohibido en la convocatoria. Hay también exceso de propaganda en las calles, exhibiendo una abierta campaña anticipada: pintas, pósters, trípticos y hasta caravanas promocionales.
Al final, lo que quedará será un partido despedazado y un candidato o candidata debilitado y confrontado. Es decir, el partido se lavará las manos, dejándole a quien resulte candidato (a) la infame tarea de arreglar el cochinero. Ariadna va a decir como dice un afamado son calentano: “Ahí les dejo el gallo muerto, acábenlo de pelar”, y se irá despacio, al fin que siempre tendrá un lugar en la administración federal, como su antecesora Luisa María Alcalde.
¿Eso quieren? Entonces, que con su pan se lo coman. Apostarle todo a un partido fuerte, despreciando a los aspirantes, no es de sabios. No hay candidatos sin partido, pero tampoco hay partido sin candidatos. Y como sea, partidos hay muchos, candidatos con perfil ganador, pocos. No es una cosa por la otra. Todo está junto con pegado.