APUNTANDO AL SUR

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2021-10-21 | Por DS

Homero Rodríguez Serrano

AMLO Y SU INICIATIVA DE LA REFORMA ENERGETICA.

Por lo menos, en el papel ya se encuentra la reforma constitucional prometida por el presidente Andrés Manuel López Obrador que intenta fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE). La iniciativa fue presentada ante el Congreso a finales de septiembre. Dentro de sus alcances, busca eliminar la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y asignar sus atribuciones a la Secretaría de Energía.

Por otro lado, acota las posibilidades del sector privado para abastecerse de energía de forma independiente y otorga al Estado la explotación del litio, un mineral que el Ejecutivo considera estratégico para el desarrollo nacional. La aprobación de este vuelco nacionalista al sistema eléctrico se enfrenta, sin embargo, a un escenario legislativo desfavorable.

De aprobarse la propuesta de ley, se modificarán tres artículos constitucionales y nueve transitorios, “trata de rescatar y fortalecer a la CFE, garantizar la seguridad energética del país, y que la electricidad se ofrezca a menor costo a los mexicanos”, en palabras del secretario de Gobernación, Adán Augusto López, quien ha esbozado los detalles.

El documento explica que la generación de electricidad deberá ser en 54% de la CFE y el 46% restante de las compañías privadas. Pese a que aún toma en cuenta a los particulares, plantea que la paraestatal adquiera el porcentaje de los privados “basado en procedimientos de competencia”.

Desde el arranque del sexenio, el gobierno de la Cuarta Transformación ha sido criticado por impulsar la generación de electricidad a partir de combustibles fósiles, a través del mayor uso de algunas centrales propiedad de CFE. Ahora, la iniciativa de reforma busca dar a la paraestatal la responsabilidad de ser quien ejecute las acciones encaminadas a la transición energética.

También, busca desaparecer la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE). Organismos que se encargan de regular la producción de hidrocarburos y de la electricidad y que otorgan los permisos para las actividades privadas en el sector.

La administración federal ha realizado cambios en estos organismos con el propósito de debilitarlos. Por ejemplo, les ha reducido su presupuesto y les ha ordenado negar permisos a las empresas privadas. Además, con la iniciativa se busca eliminar el artículo constitucional que avala su creación y dar a la Secretaría de Energía la facultad de regular los mercados de electricidad, petrolíferos y los contratos petroleros.

La decisión, apunta también a otro de los blancos favoritos del presidente: la figura del abastecimiento. Este mecanismo se remonta a los años noventa y permitía a las empresas abastecerse de energía eléctrica mediante plantas privadas, por lo general más baratas y limpias que las centrales de la CFE.

Lo utilizan, entre otros, la cadena de tiendas Oxxo y Grupo Bimbo. Para fortalecer el crecimiento de las renovables mediante este proceso, los anteriores gobiernos brindaron descuentos en el pago por la transmisión de esa energía, un elemento que el actual Ejecutivo ha criticado por considerar que debilita las arcas de la paraestatal.

Por último, la iniciativa esclarece las intenciones del gobierno sobre un tema clave: la participación del Estado en la explotación del litio. México cuenta, según los expertos, con el mayor yacimiento mundial de litio en roca, utilizado en la producción de baterías de celular, computadoras y autos eléctricos.

La reforma otorga al Estado el control sobre la exploración y explotación de este mineral, aunque respetará las concesiones ya vigentes “siempre y cuando acrediten (...) que han iniciado el proceso de exploración”, según el secretario de Gobernación.

Presentada la reforma, ahora se enfrenta a un difícil panorama parlamentario. Para que se apruebe, se requieren dos tercios del Senado y de la Cámara de Diputados. El partido oficial y sus aliados no cuentan con esa mayoría calificada en ninguno de los dos recintos legislativos y la oposición ya ha anunciado que votará en contra. Como dice un buen amigo “ya veremos”. Saludos amigos.