Euclides Lacuña
El gobierno “del pueblo”
El festejo por el aniversario del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) en Guerrero, trajo consigo el destape de las fuertes diferencias existentes entre los grupos políticos que se han constituido en torno a esa organización política que no ha llegado a constituirse como un verdadero partido, y que por lo mismo está ocasionando graves daños no solo al gobierno actual, sino a la nación, al retrasar varios puntos esenciales del debate nacional hacia la transformación, planteados por el presidente de la república. El festejo se llevó a cabo por los grupos que tienen el control del MORENA. Por un lado, la presidencia del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) que dirige Marcial Rodríguez Saldaña, sumado a la gobernadora electa y a su padre Félix Salgado Macedonio, y por el otro lado la presidencia del Consejo Estatal del MORENA, que preside el diputado local Luís Enrique Ríos Saucedo, que forma parte del grupo de Pablo Amílcar Sandoval.
Como es de esperarse, la gobernadora llamó a la unidad hacia su gobierno, y aclaró que este será un gobierno del pueblo. Me agrada la postura de Evelyn, a quien no conozco, pero por lo menos está tratando de crear un discurso político apropiado, coherente, y moderado, y se ha dado el lujo de corregir la plana al senador Salgado Macedonio. Evelyn señaló que su gobierno no será de un grupo o dos o tres, sino del pueblo, con el cual ha iniciado un diálogo orientado a conformar su plan estatal de desarrollo. Y agregó algo que debería ser realidad: MORENA no tiene dueño, porque es del pueblo. Y eso, que es una verdad lógica, en el gobierno de Evelyn debe ser convertido en una realidad de hecho.
Navegar en medio de las aguas turbulentas que creará la clase política, los grupos criminales, los grupos económicos corruptos y otros poderes de facto como los mediáticos, que serán desplazados del poder, de verdad, no será fácil. Y si la gobernadora electa se separa del pueblo que la eligió para atender a los intereses de grupo, su permanencia en el poder será mucho más difícil.
A eso se le sumará la oposición interna. Lamentablemente el diputado federal electo, Pablo Amílcar Sandoval, no entendió la lección de pueblo recibida en la pasada elección, que aprobó la candidatura de Salgado Macedonio, y luego condenó su despojo apoyando a Evelyn como candidata, a la cual los guerrerenses eligieron como gobernadora. Este fin de semana reafirmó su postura de ser un opositor al gobierno federal y al electo. Como opositor al gobierno federal no acepta que el apoyo brindado a Félix Salgado para ser candidato obedece a los propios merecimientos que Salgado Macedonio ha construido como luchador social coherente de izquierda, aliado al presidente de la república. Como opositor a la gobernadora electa, le pone piedras en el camino como ese personaje llamado Luís Enrique Ríos Saucedo.
Como presidente del Consejo estatal y parte del grupo de Pablo Amílcar Sandoval, Ríos Saucedo será una piedra en el zapato para la gobernadora electa. Debemos recordar su participación decidida poniendo trabas para las asambleas para definir la candidatura a gobernador. De haber estado en sus manos habría impedido la candidatura de Evelyn, solo que no pudo con la avalancha social sumada en favor de Félix y Evelyn.
Entendemos que la táctica divisoria del grupo de Pablo Amílcar obedece a la estrategia de disputar cargos públicos para su grupo político en el gobierno que encabezará Evelyn. Solo que no es necesario hacer pronunciamientos mediáticos y dar la imagen de un opositor, ante el pueblo que eligió a la hija de Félix. Pablo Amílcar y su alfil Ríos Saucedo, deben demostrar que tienen capacidad de diálogo, de concertación, de entendimiento, y por supuesto, de compromiso con un gobierno que eligieron los guerrerenses por primera vez, les guste la gobernadora electa, o no. Dicen que vigilarán que no sea un gobierno de dos cabezas. Señores, un gobierno es de mil y más cabezas. Lo importante es qué piensan y hacia dónde.