APUNTANDO AL SUR

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2021-07-15 | Por DS

Homero Rodríguez Serrano

LOPEZ OBRADOR Y SU SUCESION


“Ya no hay tapados, yo soy el destapador y mi corcholata favorita va a ser la del pueblo”. Así se refirió el pasado lunes, en Villahermosa, Tabasco, su tierra natal, el presidente de la República al proceso de selección del candidato de la 4T para el 2024.

Y, si usted me lo permite, le recordare brevemente como surgió el concepto de ‘tapado’ en la política mexicana. Fue el extraordinario caricaturista y artista plástico, Abel Quesada, en el proceso de sucesión del presidente Adolfo Ruiz Cortines, el creador del famoso personaje.

Se trataba de un político encapuchado, cuya identidad era un misterio. El jarocho, Ruiz Cortines se encargó de consolidar esa imagen ante la opinión pública al elegir como su sucesor a uno de los integrantes de su gabinete que se consideraba con menos posibilidades: el mexiquense y entonces secretario del Trabajo, Adolfo López Mateos.

Comento lo anterior porque las cábalas sobre el posible sustituto del tabasqueño, el viejo y trillado juego del futurismo, ha resurgido, teniendo su origen en el vacío institucional de los partidos políticos. A imagen y semejanza del antiguo PRI, ninguno de esos organismos, salvo el PAN en algún tiempo, desconozco ahora, tiene elecciones primarias abiertas, con campañas públicas y candidatos a la vista de todos.

Adolecen de reglas de selección claras, que ni sus dirigencias ni la prensa se han preocupado por transparentar, y que permiten, por su esencial falta de garantías en la competencia, rupturas, desagregaciones y fuga de los inconformes a otras instituciones políticas. A estos últimos, se les conoce en el argot político como “chapulines”.

Por otro lado, los frecuentes cambios de partido contribuyen a la pérdida de identidad, continuidad y disciplina partidarias. Alimentando el triste espectáculo de oportunismo, corrupción política y política sin principios ni programas, característica de nuestras contiendas democráticas en los tiempos que corren.

El tema de las elecciones primarias en el futuro inmediato de los partidos no va a cambiar ¡No se van a realizar! No se darán procesos abiertos en sus nominaciones internas. Seguiremos por lo tanto en nuestra especialidad nacional, entretenida y divagante de “especular”.

Y, en ese “ejercicio” nos encontramos rumbo a los comicios a celebrarse dentro de tres años. Todo comenzó el día 1 de julio, cuando en un acto partidista convocado por el dirigente de Morena, Mario Delgado en el Auditorio Nacional para conmemorar el tercer aniversario del triunfo presidencial. Ahí, Claudia Sheinbaum fue ungida por la galería morenista al coro de ¡Pre-si-den-ta…! ¡Pre-si-den-ta...!, lo que ella celebró desde el escenario con una enorme sonrisa y los puños en alto.

Días antes, el 10 de junio, al celebrar los 700 años de la fundación lunar de México-Tenochtitlan, el tabasqueño, le brindo el mayor reconocimiento público que haya hecho a colaborador alguno, lo que muchos entendieron como la ofrenda pública a su candidata y el destape anticipado de la ex esposa de Carlos Imaz.

Sin embargo, ante el desgaste que genera una nominación tan adelantada, el lunes 5 amplió la lista de presidenciables con cinco más, pero la lista la inició ¡con Sheinbaum! Y celebró que tuviera candidatos para dar y prestar, lo que es verdad, mientras en la oposición no hay un solo liderazgo competitivo para 2024, lo que también es verdad.

Y como el desgaste para Claudia, seguía, introdujo en el juego, no a otro de sus colaboradores sino a todos, todos, todos, festejó dueño de la decisión: integrantes del gabinete, gobernadores, de Morena, claro, y coordinadores legislativos, un guiño a Ricardo Monreal. De esa forma, mantuvo el distractor de la sucesión en el que, juega con ellos, juega con nosotros y busca distraernos de los problemas esenciales.

López Obrador heredó diversos rasgos de la vieja cultura priista, pero no la habilidad para generar percepciones falsas entre sus colaboradores. Razón por la que empezaremos a enterarnos de reuniones, comidas y grupos que se van creando para apoyar a uno u otro aspirante. Empezarán las expresiones de apoyo, las cargadas y, aunque no lo quiera, los encontronazos entre sus dos candidatos verdaderos: Claudia y Marcelo. ¿Por cierto, usted quien cree que será el candidato de Morena? Saludos amigos.