* El hallazgo en el cerro Rabón, Oaxaca, amplía el conocimiento de la biodiversidad mexicana y refuerza la urgencia de conservar los bosques nublados donde habitan estos anfibios
JUAN D. ROBLES
En los bosques cubiertos por niebla del cerro Rabón, en la Sierra Mazateca de Oaxaca, un grupo de investigadores descubrió tres nuevas especies de salamandras, un hallazgo que confirma que México aún resguarda ecosistemas con una extraordinaria riqueza biológica y especies desconocidas para la ciencia.
La investigación fue encabezada por Víctor Hugo Jiménez Arcos, profesor de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la UNAM, en colaboración con especialistas del Instituto de Biología de la misma universidad y del New York City College of Technology. El estudio fue publicado en la revista científica Vertebrate Zoology bajo el título Hidden in the Mist: Three New Species of Salamanders of the Genus Pseudoeurycea (Amphibia: Plethodontidae) fromOaxaca, Mexico.
Las nuevas especies fueron identificadas como Pseudoeurycea euguii, Pseudoeurycea parraoleae y Pseudoeurycea natsii. Cada una presenta adaptaciones distintas que les permiten ocupar diferentes espacios dentro del mismo ecosistema: la primera desarrolla una vida subterránea; la segunda habita entre rocas y grietas, mientras que la tercera vive principalmente en árboles y vegetación elevada.
En el caso de Pseudoeurycea euguii, los investigadores señalaron que su distribución conocida se limita al cerro Rabón. Además, fue nombrada en homenaje a Euguii Roy Martínez Pérez, joven oaxaqueño que dedicó parte de su vida a la conservación de los bosques nublados de su estado.
Las salamandras pertenecen al grupo de los anfibios, al igual que las ranas y los ajolotes. Una de sus principales características es que carecen de pulmones, por lo que realizan el intercambio de oxígeno principalmente a través de la piel y de los tejidos de la cavidad bucal. Esta condición las convierte en organismos extremadamente sensibles a la contaminación del agua, el suelo y el aire, así como al uso de pesticidas y otros productos químicos.
Los especialistas advierten que las tres especies presentan una distribución muy restringida, por lo que cualquier alteración de su hábitat —como incendios forestales, tala, expansión agrícola, ganadería o apertura de caminos— podría poner en riesgo su supervivencia.
Actualmente, más del 40 por ciento de las especies de anfibios del mundo enfrenta algún grado de amenaza de extinción debido a la pérdida de hábitat, la contaminación, el cambio climático y la propagación de enfermedades. En este contexto, el descubrimiento de estas salamandras no solo enriquece el conocimiento científico sobre la biodiversidad mexicana, sino que también subraya la necesidad de fortalecer las acciones para conservar los bosques nublados, considerados entre los ecosistemas más valiosos y amenazados del país.
(Fuente: Gaceta UNAM y revista científica VertebrateZoology).