* Con un proceso de más de un año y tras vencer en penales a Iguala, la selección juvenil de fútbol de Pungarabatoobtuvo el campeonato estatal y representará a Guerrero en el torneo nacional
MARÍA REYES ALONSO
CD. ALTAMIRANO, GRO.
Con garra, disciplina y más de un año de intensa preparación, la selección juvenil de fútbol de Pungarabato se coronó campeona estatal en una competencia de alto nivel celebrada en la ciudad de Iguala, asegurando así su pase para representar a Guerrero en el torneo nacional que se realizará en Puebla durante el mes de marzo.
El director técnico, Jorge Arturo Olivares, calificó el certamen como altamente competitivo, ya que los adolescentes de Pungarabato se enfrentaron a selecciones consideradas potencias futboleras, como Acapulco e Iguala. Destacó que el equipo, integrado por jóvenes de 14 años de edad (categoría 2012), mostró carácter desde su primer encuentro en una ciudad considerada una auténtica vitrina del fútbol estatal.
Partido a partido, los jugadores fueron ganando confianza hasta imponerse a rivales de gran peso, entre ellos la selección de Acapulco. La final fue un duelo electrizante frente al representativo de Iguala; tras empatar en el tiempo regular, el campeonato se definió en una dramática serie de penales, donde Pungarabato mostró temple y precisión para quedarse con el título.
Padres de familia resaltaron el esfuerzo y la entrega total que los jóvenes demostraron en la cancha. Este triunfo es resultado de un proceso de más de un año, luego de haberse proclamado campeones estatales en casa y asumir el compromiso de defender el título fuera de su municipio.
El torneo fue organizado por el Instituto del Deporte de Guerrero y avalado por la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade). Ante los reclamos de algunos padres que acompañaron a sus hijos, el técnico explicó que no se entregaron medallas ni reconocimientos físicos, ya que el único premio otorgado fue el pase al torneo nacional, el cual incluye hospedaje, transporte y alimentación.
El campeonato no solo representa una victoria deportiva, sino también el reflejo del talento juvenil y del trabajo conjunto entre entrenadores, familias e instituciones, que ahora sueñan con realizar un papel histórico en la justa nacional, concluyó Jorge Arturo Olivares.