· Después
de ocho
juegos de inauguración en la historia de los Mundiales, el Tricolor por fin
pudo ganar uno
La Selección Nacional de
México arrancó con el pie derecho su Mundial. El Tricolor de Javier Aguirre
sacó el triunfo 2-0 sobre Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México para
completar la fiesta de la inauguración de la Copa del Mundo y de paso romper la
maldición que tenían en los juegos inaugurales.
Las anotaciones de México
fueron obra de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, dos hombres que llegaron a este
Mundial con sed de revancha, el primero porque a lo largo del proceso no había
tenido toda la confianza de Javier Aguirre, y el otro porque se le había negado
el gol en las Copas del Mundo que había jugado.
México fue de más a menos en
el partido a pesar de que jugó casi todo el segundo tiempo contra 10 de
Sudáfrica por la expulsión de Sphephelo Sithole, y ni así pudieron hacer más
anotaciones ante la desesperación del Vasco en la banca y de la afición.
El juego empezó con toda la
euforia por parte de los aztecas que se fueron con todo a presionar al rival, a
ahogarlo y esa fue la clave para que con solo nueve minutos en el reloj
Quiñones a pase de Erik Lira marcara su primer gol del torneo.
La Selección del Vasco
empezaba a tener esa alegría que ha tenido a lo largo de este 2026 donde ya
suma nueve juegos seguidos sin perder y eso ha provocado la comunión con la
gente.
Con el pasar de los minutos
el globo de México se fue desinflando y mucho tuvo que ver que Brian Gutiérrez
no tuvo su mejor participación. El mexicoamericano de Chivas estaba muy
nervioso y errático y eso también le pasó factura sistema del equipo.
El segundo tiempo tuvo el
mismo inicio intenso por parte de los mexicanos, pero de nueva cuenta les faltó
ese último pase para poder hacer daño al arco de los sudafricanos que ya no
podían con su alma por la altura y el calor de la Ciudad de México.
A todo lo que vivían los
africanos hubo que sumarle que se quedaron con 10 hombres y eso los orilló a
replegarse todavía más y de hacer que los aztecas tuvieran que mover el balón
lento para ver por donde podían abrir los espacios, provocando la desesperación
de la gente.
El Vasco tuvo que cambiar
los engranajes de su equipo, sacó a Fidalgo y Brian para darle cabida a
Gilberto Mora y Luis Chávez, quienes de inmediato le dieron una nueva dinámica
que los llevó a orquestar la jugada con la que Raúl hizo historia.
Primer gol
Con los brazos al cielo,
lágrimas y un grito enorme fue que festejó Jiménez su primer gol en un Mundial,
y no era para menos, la cuarta fue la vencida y fue gracias a un pase de
Roberto Alvarado, quien en los juegos previos recibió duras críticas por su
falta de contundencia para hacerlos.
El segundo gol dio
tranquilidad a la afición, el triunfo estaba en la bolsa y los sudafricanos ya
no tenían como responder a un partido en el que fueron completamente víctimas
del entorno.
Sobre el final Montes fue
expulsado por una falta cuando era el último hombre y se escapaba hacia el área
de Tala Rangel, quien dicho sea de paso tuvo una tarde muy tranquila.
El Tri ahora piensa ya en su
segundo juego, el duelo contra Corea en Guadalajara, mismo en el que un
resultado positivo los pondrá por completo en la siguiente ronda, donde deben
hacer todo lo posible por permanecer en el Ciudad de México. (Milenio)