· “Es
lamentable, pero
puede ayudar a esclarecer el caso”, admite el ex gobernador interino
La captura y reclusión del
ex gobernador, Ángel Aguirre Rivero, por el caso de la desaparición de 43
estudiantes de la normal rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, es un tema
lamentable y nunca deseable para un ser humano que deba pasar por un proceso judicial
con esos señalamientos, pero si esa penosa situación ayuda al esclarecimiento
de la verdad de la “terrible tragedia de Iguala” en el 2014 entonces si es
positivo, dijo el ex mandatario de Guerrero, Rogelio Ortega Martínez.
Negó que la detención del
costachiquense tenga motivaciones políticas o se trate de una cortina de humo,
para desviar la atención ante los señalamientos de Estados Unidos (EU) en
contra de actores políticos de Morena en el país, en virtud de que se trata de
una nueva línea de investigación adoptada por la autoridad judicial para que de
manera meticulosa se encuentre la verdad y justicia, “el tema es jurídico y no
político, tampoco existen chivos expiatorios y no debe politizarse”.
Ortega Martínez, recordó que
el caso Ayotzinapa es una herida abierta desde hace 12 años y aunque el
entonces gobernador Aguirre Rivero se separó del cargo por la desaparición de
los normalistas, todavía hacen falta las piezas del rompecabezas de la “verdad
plena” que a través de un proceso jurídico detallado, podría lograrse y conocer
todo lo ocurrido la noche del 26 y madrugada del 27 de Septiembre del 2014 en
Iguala cuando ocurrió esa terrible tragedia.
Consideró que al conocer la
verdad plena por medio del respeto al debido proceso judicial hacia Ángel
Aguirre, se avanzaría en la sanación de esa herida abierta que lacera y sangra
y habría la posibilidad de iniciar la cauterización, así como la construcción
de armonía y confianza en las instituciones y en la buena política,
considerando que la búsqueda de la justicia en México tarda años pero no
favorece la impunidad de nadie, aunque haya tenido el puesto más relevante.
“Las acusaciones por delitos
que no prescriben como la desaparición de personas no se pueden soslayar con el
tiempo y por ello se llama a comparecer a quienes se relacionen con la
investigación, mientras los juzgadores determinan lo conducente”, sostuvo el ex
gobernador, al confiar que el trabajo de los gobiernos con asesores jurídicos,
familiares de los jóvenes desaparecidos y organismos civiles permitan agotar y
profundizar en todas las indagatorias posibles.
Rogelio Ortega Martínez,
acusó tardanza en la atención y solución del problema y una serie de omisiones
de los gobiernos estatal y federal durante las primeras 72 horas de ocurrida la
“tragedia de Iguala”, donde ninguna autoridad dio la cara para hacer frente a
esos sucesos y cuya consecuencia fue que el conflicto se haya exacerbado, ante
la falta de profundidad en las investigaciones para impedir la desaparición de
los 43 normalistas de Ayotzinapa.
“Se tardaron mucho; el caso
Ayotzinapa es una tragedia que pudo evitarse”, expresó el ex mandatario, al
establecer que quien gobierna o aspire a dirigir los destinos de la entidad
debe saber que no se trata de un paseo por Disneylandia (como lo sentencio el
extinto gobernador René Juárez) y que a Guerrero se le cocina aparte, con un
enfoque de responsabilidad, humanismo, sensibilidad y democracia progresista.
Anticipó que la autoridad judicial determinará
si llama a comparecer o libera más órdenes de aprensión en contra de personas
que estuvieron en la administración de Aguirre Rivero, para llegar al
conocimiento pleno de la verdad y en favor de la justicia, “los conflictos se
atienden y resuelven con prontitud, gobernabilidad democrática, tolerancia,
dialogo, solución a las demandas y trabajando las peticiones más difíciles”.